“México, potencia en fitoquímicos para la nutrición”: Lidia Dorantes | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 29 de Diciembre, 2016

“México, potencia en fitoquímicos para la nutrición”: Lidia Dorantes

Nuestros Científicos. Lidia Dorantes vivió su infancia en Azcapotzalco y dice que una de sus inspiraciones para estudiar bioquímica y hacer investigación científica fue su papá, quien era hematólogo y pasaba bastante tiempo mirando a través del microscopio, lo que a ella le llamaba mucho la atención

La doctora Lidia Dorantes ganó el Premio Nacional de Ciencia y Tecnología de Alimentos.

A lo largo de 50 años de trabajo en el Instituto Politécnico Nacional (IPN), la bioquímica mexicana Lidia Dorantes Álvarez ha descubierto que algunas moléculas presentes en el chile ayudan a eliminar bacterias que contaminan a muchos alimentos, como la Salmonella; pero también desarrolló y patentó una pasta de aguacate baja en calorías y ha hecho muchos descubrimientos sobre propiedades antioxidantes y anticolesterol de numerosos alimentos mexicanos.

En entrevista con Crónica, tras recibir el Premio Nacional de Ciencia y Tecnología de Alimentos, la investigadora que tiene su laboratorio en la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB), del IPN, dijo que México es uno de los países con más riqueza y potencial en el campo de los fitoquímicos aplicables a la nutrición y la salud. Esto se debe a la gran diversidad de plantas que hay en el país. En esas plantas hay numerosos compuestos que son biológicamente activos y proveen beneficios a la salud humana.

Al reflexionar sobre su propio camino en la ciencia dijo sentirse muy afortunada de haber elegido desde joven la carrera de ingeniería bioquímica, la cual pudo compaginar con su vida personal como esposa y madre, pero que también le permitió realizar estudios de posgrado y estancias de investigación fuera de México, además de haber desarrollado una patente. Por eso llamó a que más jóvenes estudien este campo, que será clave ante los retos de alimentación en el futuro.

Desde hace 40 años, el Premio Nacional de Ciencia y Tecnología de Alimentos es entregado conjuntamente por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y la industria mexicana de Coca Cola. Se trata del premio más longevo que entregan conjuntamente el gobierno de la República y la iniciativa privada a la investigación científica en alimentos.

“Los fitoquímicos son sustancias que están en los vegetales, son biológicamente activas y proveen algún beneficio a quien las consume. Se encuentran en frutos, flores, raíces, granos y semillas. Estos fitoquímicos también contribuyen al color, aroma y sabor de muchos alimentos que consumimos. Un ejemplo de estas sustancias son las antocianinas, que dan el color al betabel, la jamaica y los arándanos. La comunidad científica está muy interesada en éstas porque hay evidencia de que reducen el estrés genotóxico y suprimen la invasión de células de cáncer de pulmón”, indicó la doctora Dorantes Álvarez.

Nacida en la Ciudad de México, Lidia Dorantes vivió su infancia en Azcapotzalco y dice que una de sus inspiraciones para estudiar bioquímica y hacer investigación científica fue su papá, quien era hematólogo y pasaba bastante tiempo mirando a través del microscopio, lo que a ella le llamaba mucho la atención. Desde muy joven se volvió politécnica: primero estudió en la vocaciones, en el Casco de Santo Tomás y luego entró a la ENCB donde obtuvo el primer lugar de su generación como estudiante de ingeniería química y así fue como la invitaron a trabajar como ayudante en el laboratorio de Biofísica Molecular.

Después de conseguir su título como ingeniera hizo su maestría en Ciencias de los Alimentos, en el IPN, con profesores enviados a México por la UNESCO. Finalmente hizo su doctorado en la Universidad Politécnica de Valencia. Se casó con el Doctor Efrén Parada, también del IPN, y es madre de dos hijos: Efrén y Lidia.

AGUACATE, MAÍZ Y CHILE. En los últimos años, el interés en conocer y usar los fitoquímicos en la industria de alimentos ha aumentado, como demostró un estudio hecho por la doctora Lidia, quien encontró que entre 2011 y 2016 el 30% de las patentes sobre fitoquímicos se relacionan con las metodologías de extracción, con técnicas más modernas como ultrasonido, microondas, enzimas y altas presiones;  otro 16% de esas patentes protege procedimientos para incorporar fitoquímicos a alimentos funcionales y bebidas; 18% de las patentes se refiere a nuevos descubrimientos sobre la actividad biológica de algunos fitoquímicos, y 36% de esas patentes se refieren al uso de algunos fitoquímicos en la prevención y tratamiento de algunas enfermedades.

“Es muy importante destacar el alto potencial que tiene México como productor de fitoquímicos. Aún con el cambio climático, yo estoy convencida de que los países que estamos en las zonas tropicales y semitropicales podemos seguir produciendo vegetales con alto contenido fitoquímico.

“En México hay muchos ejemplos de riqueza fitoquímica: tenemos alta diversidad genética de maíces, en los cuales hay alto contenido de carotenoides y antocianinas. Además, uno de los frutos que ha dado más hallazgos ha sido el aguacate, cuyo perfil de ácidos grasos lo hace parecido al aceite de oliva, pero además tiene otros fitoquímicos como el Beta Fitosterol, que ayuda a que se absorba menos colesterol cuando comemos aguacate y también está la Luteina, que previene la degeneración macular, de los ojos”, indicó la investigadora que, junto con la doctora Alicia Ortiz obtuvo en 2008 una patente por la creación de una pasta de aguacate bajo en calorías y un aceite extra virgen, de aguacate.

Otra de las líneas de investigación de Dorantes Álvarez es el efecto de algunos fitoquímicos presentes en el chile, como la Capsaicina, que sirve para controla la actividad y reproducción de bacterias que llegan a invadir a la carne. Estos estudios han sido ampliamente citados en diferentes partes del mundo y son considerados como parte de nuevos modelos de conservación de la carne.

Al preguntarle qué le diría a algún joven o jovencita que estudia ciencia en México y observa dificultades en el panorama científico del país, la doctora dijo que es muy importante darles aliento.

“Hay que esforzarse y vale mucho la pena. Las dificultades que tienen los jóvenes científicos se pueden superar. México es un país de oportunidades y hay que trabajar por nuestros sueños. Yo no diría ‘luchar’ por los sueños, porque eso implica oponerse a algo o a alguien. Yo mejor digo hay que ‘trabajar’ por nuestros sueños y sí se pueden alcanzar en México”, concluyó la ganadora del Premio Nacional de Ciencia y Tecnología de Alimentos 2016.

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