Se le debe una disculpa al Presidente - Luis David Fernández Araya | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 29 de Diciembre, 2016
Se le debe una disculpa al Presidente | La Crónica de Hoy

Se le debe una disculpa al Presidente

Luis David Fernández Araya

Se generó un drama alrededor de la campaña y triunfo de Donald Trump, después de lo de ayer los mexicanos amanecimos entre la sorna muy propia de nuestra cultura a través de las redes sociales por el triunfo del republicano, pero también con un dejo de conmoción por la inevitable incertidumbre económica que esto traería.

Pero el final de esta elección, es el principio para sacar los mejor de nosotros, para tomar medidas ante las amenazas que hizo el personaje con levantar un muro, con echar para atrás el TLC, con expulsar a los migrantes mexicanos. Por eso, hoy se reitera que fue un acierto el acercamiento del presidente Enrique Peña Nieto con el otrora candidato Trump, dentro del cálculo político siempre se supo que tenía posibilidades de ganar y se actuó en consecuencia, mientras la candidata Hilary ni siquiera aceptó la invitación.

Cierto y lo sabíamos que derivado de su triunfo habría una incertidumbre económica mundial –no es exclusividad de México- principalmente en las monedas y bolsas de valores, era un riesgo calculado pero que al final tendrá su tiempo y deberá de estabilizarse nuevamente, que debe obligar a las autoridades económicas a mantenerse pendientes de las reacciones y tomar medidas en consecuencia. Que obliga a las autoridades de relaciones exteriores a comenzar a tender los puentes entre el presidente electo a recordarle que una cosa es estar en campaña, prometer, elevar las expectativas y otra la realidad, gobernar con los poderes reales.

Y Trump tiene que aprender que no gobernará solo, que existen muchos más intereses, muchas fuerzas que sí reconocen la importancia de México en la economía vecina, que saben que no saldrá Trump a declararle la guerra al mundo, que no puede cancelar de un plumazo los Tratados de Libre Comercio que esa nación tiene y el peso que le significa. No, no es el peor escenario como muchos nos quieren hacer creer, no, no es el inicio de una crisis económica ni política ni mundial. ¿Qué habrá sacudida económica? Sí y ya se tenía previsto, ¿que a muchos no les gustó como votaron en el país vecino? Sí, también lo sabíamos. ¿Que Trump comenzó su campaña abanderando temas xenófobos, racistas, que muchos se rieron apenas supieron de sus intereses por ser Presidente? Sí, y hoy están desconcertados. Pero quien no lo está y aceptó su visita fue el Presidente de la República –a quien por cierto le han achacado que el triunfo de Donald se debió al impulso que Peña Nieto le dio con el encuentro, risible-, fue el Ejecutivo –y en este espacio lo dijimos- quien no tomó a broma la candidatura, cuyo equipo de trabajo lo sabía y lo enfrentó muy a pesar de las críticas fáciles a las que estamos acostumbrados a soltar. A quienes por cierto, también se les debe una disculpa.

Son tiempos de revisarnos como país, de entendernos por qué fuimos bandera en la contienda electoral del país más poderoso, porque bajo ese discurso el candidato que la mayoría no quería ganó, es decir, debemos de dejar de lamernos las heridas y ponernos a trabajar en varios frentes, contamos con fundamentales económicos para afrontar la incertidumbre que se está desatando, pero nos falta fortalecer nuestro propio entendimiento como país y comenzar por ofrecerle una disculpa al Presidente –aunque sea de conciencia- será un primer paso.

twitter: @luisdavfer

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