En el nombre del cielo, os pido posada. Carstens y el BPI - Carlos Matute González | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 26 de Enero, 2017
En el nombre del cielo, os pido posada. Carstens y el BPI | La Crónica de Hoy

En el nombre del cielo, os pido posada. Carstens y el BPI

Carlos Matute González

Congruente con la temporada navideña, el gobernador del Banco de México (BM), Agustín Carstens, anunció su nombramiento como gerente general del Banco de Pagos Internacionales (BPI), que es la institución financiera internacional que asiste a los bancos centrales en la promoción de la estabilidad monetaria y financiera, que además actúa como banco de los bancos centrales del mundo. Es una organización supranacional de la economía globalizada.

Inmediatamente la pregunta de los políticos, la sociedad civil, los dueños de los mercados y los curiosos fue: ¿por qué una persona quisiera dejar la dirección del banco central mexicano, que es un cargo de amplísima responsabilidad retribuido en la correspondencia debida? ¿Por qué un funcionario exitoso, con números inmejorables en su desempeño, prefiere servir a una institución financiera global en vez de continuar ejerciendo el mandato que le concedió el Senado de la República por cinco años?

La renuncia generó una respuesta inmediata. Algunos justificando, otros criticando la decisión, pero todos reconociendo la labor de Carstens al frente del Banco de México. Es indudable que hay aprecio a la competencia del economista y prestigio internacional, que son requisitos necesarios para ocupar el cargo para el cual fue designado por el Consejo Directivo del BPI. ¿Cuál es el fondo del asunto? Elucubremos.

Primera razón. Es un honor para México contar con un connacional designado por un grupo de banqueros al frente del sistema de pagos internacional como reconocimiento del comportamiento disciplinado de la política monetaria y defensa efectiva de la autonomía del BM. Poco probable.

Segunda. Es un momento propicio para crear la vacante en la gubernatura del BM para que haya una propuesta de nombramiento del Presidente de la República que transite con facilidad en el Senado y quede en el cargo una persona afín al mismo, en términos de ideología económica, al grupo que considera que es importante conservar los fundamentos de las finanzas públicas sanas como estrategia de crecimiento sustentable para el país. Probable.

Tercera. Hay una tensión entre la política fiscal (SHCP) y la monetaria (BM) que ha ido provocando cierto distanciamiento del banco central con el gobierno actual, que cambia paulatinamente las condiciones de entendimiento que ha prevalecido en la última década y que pone en una situación desventajosa al prestigiado financiero. Probable.

Cuarta. Las estrategias del control de la inflación y la política cambiaria son insuficientes para contener el efecto Trump (la madre de todas las tormentas para México), la demagogia del incremento por decreto del salario mínimo como vía para elevar el ingreso de los trabajadores o modificar el reparto del PIB en favor de los asalariados sin que haya un cambio estructural, la liberalización del precio de los energéticos, el aumento exponencial de la deuda  pública, el incontenible crecimiento del pago de los pasivos laborales, que se refleja en el aumento del gasto público destinado a pensiones, entre otros fenómenos.

Por lo tanto, es una buena oportunidad para pedir posada a la junta de BPI, en el nombre del cielo y observar desde una instancia internacional el desempeño de la economía mexicana. Muy probable.

De cualquier forma, el mensaje que conlleva la renuncia del gobernador del BM a la sociedad mexicana no es alentador. Tampoco es el fin del mundo para una institución sólida. Es una oportunidad para ratificar o cambiar el rumbo trazado por la junta de gobierno y replantear su posicionamiento con respecto a la SHCP, así como reafirmar su autonomía.

A Carstens ya le dieron posada. Le abrieron las puertas del BPI. La pregunta es: ¿Quién dará posada a los demás, si las políticas fiscales de mayor gasto y endeudamiento públicos desatan al demonio de la inflación?

Los “fundamentales” de la economía no son un fin, son un medio para evitar que el aumento indiscriminado de precios afecte a los más desprotegidos de la población, que son quienes viven de su esfuerzo cotidiano en el empleo formal e informal. La renuncia del gobernador no desata ese demonio, pero puede ser un anuncio de que está tocando la puerta y eso lo sabe el prestigiado financiero con reconocimiento internacional.

Profesor del INAP

cmatutegonzalez@yahoo.com.mx

 

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