Peso mexicano, de las monedas que más se han devaluado en 2016 | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 26 de Enero, 2017

Peso mexicano, de las monedas que más se han devaluado en 2016

Foto: Archivo

El peso mexicano es de las monedas que más se han devaluado en este año donde se ha  depreciado cerca del 19.0 por ciento frente al dólar estadounidense, mientras que monedas de otras economías emergentes, como el real brasileño y el rand sudafricano, se han apreciado 14.5 y 9.0 por ciento, respectivamente.

“El Peso mexicano, una de las monedas más afectadas por la volatilidad financiera”, sostiene el Instituto Belisario Domínguez del Senado de la República

La salida de capitales, el resultado de las elecciones presidenciales en Estados Unidos de América, el lento crecimiento económico o el aumento del endeudamiento público, así como el  uso de nuestra moneda como cobertura de riesgo, entre otros factores  han propiciado que la volatilidad cambiara haya impactado al peso mexicano en los últimos meses.

En el documento “Análisis de la reciente volatilidad del tipo de cambio” elaborado por la Dirección General de Finanzas del Instituto Belisario Domínguez del Senado de la República,  se  reporta que desde mediados de 2015 se han incrementado las apuestas en contra del peso, “debido a que los inversionistas se han desilusionado de las perspectivas económicas de México”.

Las principales agencias calificadoras –agrega--recomiendan que el gobierno cumpla con sus objetivos fiscales, a fin de renovar la credibilidad en la economía mexicana.

Según cifras del Banco Internacional de Pagos, el promedio diario de pesos que se comercia en el mercado de divisas equivale a 112 mil millones de dólares.

El IBD señala que un elemento adicional que incidirá en la evolución del tipo de cambio en el corto plazo es la decisión de política monetaria que anunciará la Reserva Federal estadounidense (FED) el 14 de diciembre. Los analistas esperan que la FED eleve su tasa de interés de referencia en línea con los resultados económicos recientes y con el proceso de normalización de política monetaria en aquel país.

 Desde el primer momento, el análisis del IBD señala que entre las variables que han presionado al tipo de cambio están los diferenciales de inflación entre México y Estados Unidos, así como las distintas tasas de crecimiento económico y de interés entre ambos países.

 Además influyen las exportaciones e importaciones, la productividad, las perspectivas de crecimiento y la posible revisión a la baja de la nota crediticia del país por parte de las principales agencias calificadoras a nivel global, la posición fiscal de nuestro país y el elevado nivel de endeudamiento público, entre otros.

 Añade que los movimientos y flujos de capital hacia el interior y exterior del país –inversión extranjera y no residentes en títulos de renta variable– coinciden con la apreciación y depreciación de nuestra moneda.

 Ante este escenario, el IBD establece que las principales agencias calificadoras consideran que con el objetivo de renovar la credibilidad en la economía mexicana y en la moneda nacional, es necesario cumplir con los objetivos fiscales, reducir la razón de deuda pública a PIB, vigilar la correcta implementación de las reformas estructurales, promover el crecimiento económico, fortalecer el aparato institucional, el cumplimiento de la ley y el combate a la corrupción y a la inseguridad.

havh

Imprimir