* TLCAN terminará en tribunales por Trump * No abandonarán las empresas sus plantas * El daño no es a México, sino a sus corporaciones - Julio Brito A. | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 26 de Enero, 2017
* TLCAN terminará en tribunales por Trump * No abandonarán las empresas sus plantas * El daño no es a México, sino a sus corporaciones | La Crónica de Hoy

TLCAN terminará en tribunales por Trump

Julio Brito A.

Las cosas se le complicarán a Donald Trump, presidente electo de Estados Unidos. Su tono siempre beligerante y desafiante lo único a lo que conlleva es a polarizar a la sociedad estadunidense. Lo que sucede en estos casos es que habrá una larga lista de querellas de la sociedad civil en contra de los actos de gobierno del empresario, de tal manera que le va a resultar muy difícil gobernar y terminará hundido en el mar del escándalo y los pocos resultados.

A unas semanas de asumir la Presidencia los resultados han sido desastrosos. Primero, continúa como el primer día de campaña, haciendo divisiones. Piensa que con una simple llamada telefónica puede imponer su criterio, como en el caso de Ford, en donde luce un acuerdo con Bill Ford para ensamble de un modelo Lincoln, que, supuestamente él, iba a producirse en México. Cosa totalmente falsa.

Mark Field sale a público y explica que la estrategia de Ford continuará como desde hace tiempo, es decir, una planta de producción de autos subcompactos en San Luis Potosí. Primera enseñanza para Trump: no se puede gobernar por Twitter y menos por teléfono,

Lo mismo sucedió con Carrier, en donde lució un acuerdo para retener la producción en Indiana, cuando los empleos ya se habían ido a Monterrey. Carrier tiene cuatro grandes plantas en Santa Catarina y una en Tlalnepantla en donde producen  el 75 por ciento de sus productos y el líder sindical le aclara que es una aberración lo que Trump quiere ver como un triunfo indiscutible.

Un dictador, como en el caso de Rusia en donde Vladímir Putin tiene el poder absoluto lo puede hacer. En imágenes de televisión se observa cómo por su decisión despoja a un empresario petrolero. Lo deja en la calle, con su mirada de hielo, llena de mensajes tenebrosos, de tal suerte que de inmediato el empresario firma los papeles de cesión de derechos.

Pero Estados Unidos es otra cosa. Trump no puede actuar como dictador, es imposible, en un mundo donde regularmente se impone el estado de derecho. El principal obstáculo para renegociar el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica no es el gobierno mexicano, sino los propios empresarios y corporaciones estadunidenses, por sus inversiones en México.

Trump debe convencer a las empresas que regresen, cuando operan con equilibrio sólo porque salieron al extranjero. Ford y General Motors se derrumbarían sin sus plantas en China. Las utilidades llegan del exterior, porque el mercado estadunidense ya no es suficiente y buscan economías de escala. Si los empresarios pidieran que se eliminara o renegociara el TLCAN estaríamos en singular problema, pero no es así. Sólo la demagogia de Trump abandera una causa, que en el mejor de los casos terminará en tribunales. Las empresas se ampararán, por los altos niveles de intereses en México.

juliobrito@cronica.com.mx

juliobrito@visionautomotriz.com.mx

@abritoj

Imprimir

Comentarios