China advierte a Trump que Taiwán es una línea roja que no debe cruzar | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 26 de Enero, 2017

China advierte a Trump que Taiwán es una línea roja que no debe cruzar

Trump, en la última portada del diario nacionalista chino Global News.

Las tensiones entre Pekín y Washington se dispararon ayer, después de que el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, cuestionara el principio de “una sola China”, sin el cual, advirtió el Gobierno chino, se acabará la estabilidad de las relaciones bilaterales de las dos superpotencias.

Si el principio por el que Pekín insiste en que se le reconozca como único Gobierno de China y considera a Taiwán una provincia rebelde “se ve comprometido o interrumpido, el crecimiento estable de las relaciones entre China y EU no es posible”, advirtió ayer Geng Shuang, portavoz del Ministerio de Exteriores.

“Seriamente preocupado”. El gobierno chino, remarcó, “está seriamente preocupado” por las declaraciones de Trump, quien en una entrevista emitida el domingo por la cadena de televisión Fox News aseguró que no permitirá que el gigante asiático le “dicte” lo que debe hacer.

“No sé por qué tenemos que estar ligados a la política de una sola China, a no ser que lleguemos a un acuerdo con China que tenga que ver con otras cosas, incluido el comercio”, afirmó Trump.

En su respuesta de ayer, Geng se mostró de acuerdo con Trump en que, si el nuevo mandatario cruza la línea roja en relación a Taiwán, “se verán dañados no sólo los intereses fundamentales de las relaciones entre China y EU, sino también a la paz, la estabilidad y la prosperidad de Asia-Pacífico y del mundo”.

Por todo esto, el vocero de la cancillería china reiteró: “Quiero enfatizar que la cuestión de Taiwán es realmente un interés central para China”.

La política de una sola China representa los cimientos” de las relaciones con EU, desde que ambos países suscribieron, tras negociaciones entre los gabinetes de Richard Nixon y Mao Zedong, el comunicado de Shanghái en 1972, siete años antes de que restablecieran por completo sus lazos diplomáticos.

Llamada de la discordia. Más de cuatro décadas de un statu quo que en las últimas dos semanas Trump ha decidido ignorar, tras provocar el primer episodio de tensiones con China al aceptar una llamada telefónica de la presidenta taiwanesa, Tsai Ing-wen, a comienzos de mes, el primer contacto de alto nivel entre ambas partes en casi 40 años.

“Moneda de cambio”. Por su parte, el vocero de la Casa Blanca, Josh Earnest, recordó a Trump que el presidente Barack Obama continúa “firmemente comprometido” con la política de “una sola China”.

Earnest argumentó que una de las razones por las que Obama ha continuado con esa política es porque no ve a Taiwán como “una moneda de cambio”, sino como “un socio cercano” a EU y concretamente su “noveno” mayor socio comercial.

El tipo de “progreso” que ha logrado el Gobierno de Obama al colaborar con Pekín en asuntos como el cambio climático o el acuerdo nuclear con Irán “es mucho más difícil si las tensiones se agudizan en torno a nuestra política de una sola China”, alertó Earnest.

Para Pekín, “Trump es tan ignorante como un niño”

El Diario del Pueblo, vocero oficial del Partido Comunista Chino (PCCh), lanzó ayer un durísimo editorial contra Trump, del que dijo que demuestra ser “tan ignorante como un niño en asuntos de política exterior” si piensa que puede negociar con la política de “una sola China, como baza para forzar a Pekín a hacer concesiones en comercio y otros asuntos”.

“Parece que Trump necesita urgentemente estudiar política exterior. En particular, necesita estudiar en qué consisten las relaciones entre China y Estados Unidos”, remarcó por su parte el Global Times.

El periódico, de corte nacionalista, subió ayer el tono al señalar que, si Trump llegara a abandonar la política de “una sola China”, Pekín no tendría motivos para “anteponer la paz al uso de la fuerza para tomar Taiwán de nuevo”.

Sobre esta amenaza, Taipei acusó ayer a Pekín de enviar cazas a que sobrevolaran su espacio aéreo, hace dos días, para intimidar a la isla y amenazarla con una invasión.

Por último, el portavoz del gobierno de Taiwán dijo que no se convertirá en una “carta de negociación” de nadie, pero se mostró complacido de ver “cambios en las políticas de otros gobiernos” que contribuyan a que la isla alcance su “plenitud ­democrática”.

Imprimir