El propio Consejo Consultivo de Profeco hace apología de Coca-Cola | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 26 de Enero, 2017

El propio Consejo Consultivo de Profeco hace apología de Coca-Cola

En días recientes, la ASA se manifestó en contra de la instalación del árbol de Navidad de Coca-Cola en el Zócalo, ante el problema de obesidad del país y su reconocimiento por parte del gobierno capitalino.

Hace un par de semanas, el Consejo Consultivo de Consumo de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) dio posesión dentro del organismo a uno de sus nuevos miembros: Luis Toussaint Elosúa, director de Asuntos Públicos de Arca Continental, la segunda embotelladora de la empresa Coca-Cola más grande de Latinoamérica.

Toussaint ocupa el lugar en el consejo que tuvo durante ocho años Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor, organización civil eje de la Alianza por la Salud Alimentaria (ASA), que conjunta a las principales ONG del país que promueven prácticas, asesoría y desarrollo de políticas públicas por la salud en el país.

Calvillo permaneció por dos periodos dentro de este consejo y aunque el cambio de consultor es una coincidencia, él y su organización critican el principio fundamental de que directivos o personas relacionadas con la industria tengan alguna incidencia en organizaciones como la Profeco, otras organizaciones públicas relacionadas con el tema del sobrepeso, obesidad y diabetes, o incluso en el mismo Observatorio Mexicano de Enfermedades No Transmisibles de la Secretaría de Salud (SSa).

“Organismos como el Consejo Consultivo de Profeco no son ejecutivos, sin embargo, en éstos se presentan propuestas que se votan y llega a la autoridad”, señala Calvillo en entrevista. “Pero no deberían participar, al menos no votar, si es que hablamos de un buen ejercicio democrático, puesto que son personas con conflicto de interés y representan intereses privados”.

OBSTÁCULOS. El Poder del Consumidor y la ASA han enfatizado la ineficacia de los etiquetados frontales que aparecen en los productos y bebidas procesados, simplemente porque no son entendibles para la población y no alertan sobre el alto contenido real de azúcares. También han denunciado la falta de regulación de publicidad enfocada a niños que promueven el consumo de comida y bebida chatarras, o se promocionan mediante el uso de personajes animados o juguetes como premios.

Estos dos temas son de importante competencia para los consumidores y trabajo que debe llevar a cabo la Profeco, puntualiza Calvillo, no obstante, su discusión podría ser obstaculizada dentro de su Consejo Consultivo debido a la representación de los intereses de los industriales.

“Si en la Profeco se propusiera revisar etiquetado frontal de alimentos, los representantes de la industria en ese consejo simplemente se negarían y dirían que no es necesario”.

Calvillo relata que en la más reciente reunión del consejo, la última a la que asistió, Luis Toussaint expuso las políticas empresariales de Coca-Cola y el desarrollo de productos bajos en azúcar, en resumen una “apología de lo que hace la empresa”. Obviamente, añade, no habló sobre cómo esta empresa contrata a científicos para desestimar los daños que causan las bebidas azucaradas, o sobre los métodos que usan para bloquear políticas de salud que afecten su crecimiento económico, menos aún sobre la importancia de implementar un etiquetado útil.

Calvillo sí puso los temas sobre la mesa, comenzando por el del etiquetado. “Fue entonces que Raúl Picard —representante de la Concamin en el consejo— dijo: ‘nosotros no vamos a permitir que se establezca un etiquetado de semáforo’” (como el que se ha propuesto por la ASA en base a las recomendaciones de la Organización Panamericana de la Salud).

Alejandro Calvillo envió una carta al procurador Ernesto Nemer —el cuarto procurador nombrado durante el actual sexenio—, misma que suscribe en su columna publicada en el portal Sin Embargo, donde expone este tipo de motivos, así como el trabajo que realizó como miembro del consejo a favor de la promoción de la salud. Al final de la carta, solicita replantear la decisión de dicho nombramiento y nombrar a algún especialista en temas de obesidad, diabetes, etiquetado y que no tenga conflicto de interés.

La semana pasada el procurador se comunicó con Calvillo y externó “disposición y apertura” ante la recomendación. “Subrayó que la elección de este miembro era algo que se encontró cuando llegó —que venía de la sesión anterior del consejo, hace dos semanas (el consejo no se había reunido desde hace un año y tres meses) y que estaba dispuesto a abrir el diálogo”. Calvillo espera que este diálogo sea efectivo, en beneficio de los consumidores y no de la industria, para así resarcir en parte los “problemas de interferencia de intereses de poderes económicos, que deberían ser los regulados y no los reguladores”.

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