“Un disco es una fotografía del momento”: Okills, en el Lunario del Auditorio | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 26 de Enero, 2017

“Un disco es una fotografía del momento”: Okills, en el Lunario del Auditorio

Siguen en la gira #LatinoaméricaSupersónica.

“En un año aquí, hicimos lo que en Venezuela en cuatro” dice a Crónica Kevin Yousef, bajista de Okills, una banda que llegó a México en busca del sueño de compartir su música, ahora con el Lunario del Auditorio Nacional a sus pies con un concierto que ofrecerán hoy, donde continuarán su gira #LatinoaméricaSupersónica junto a Los Fascinantes como invitados.

Los Okills salieron de su país natal debido a las dificultades que atraviesa la nación, que no hacen nada sencilla la carrera de un músico. “Allá hay una gran falla en la industria musical, tuvimos que buscar nuevos horizontes y nuevas metas” contó Leonardo Jaramillo El Camarón; guitarrista del grupo. “Sin duda ha sido el año más fructífero para la banda”.

Ese “sin duda” no es en vano. En este año y medio, el grupo ha cosechado éxitos entre los mexicanos, con participaciones en festivales como el Catrina en Puebla; abriendo la gira Mon La Fruta, la cual llegó hasta el Metropolitan y el Auditorio Nacional; como teloneros de Incubus en la Arena el pasado marzo; y un buen número de conciertos a lo largo de México y que les permitieron visitar Venezuela y otras ciudades latinoamericanas. Además de perfilarse para el 2017 con participaciones en el Pa’l Norte y el Vive Latino.

Para este Lunario, inspirados por Roger Waters, tienen planeada una experiencia audiovisual más que un concierto. “Una hora y media donde la gente se olvide de todo, que se sumerjan y desaparezca lo demás” especifica El Camarón, acompañada de un formato de show más grande, acompañados de metales. “Creo que es el show más ambicioso que hemos tenido”.

“La gente nos ha recibido con cariño. Son entregados, buena onda” relató El Camarón, “nos extraña muchísimo porque en Venezuela nunca pasó, a pesar de que sí teníamos conciertos y fans. No había el seguimiento ni el cariño que aquí sí hay, de gente que toma de su tiempo y su vida para apoyar a la banda”.

Esto, opina Kevin, debido a la falta de “una cultura de rock” tan fuerte como la de aquí: una razón más para emigrar. “Hicimos nuestro último disco en Venezuela y sentimos que el techo estaba muy cerca, habíamos hecho lo que teníamos que hacer. Viendo la situación del país, renunciamos a nuestros trabajos y vinimos para acá. Sólo uno de nosotros conocía México, los demás confiamos en que sí fuera el lugar para dar a conocer nuestra música” recuerda el bajista.

 

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