¡Qué tomada de pelo! - Marielena Hoyo Bastien | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 26 de Enero, 2017
¡Qué tomada de pelo! | La Crónica de Hoy

¡Qué tomada de pelo!

Marielena Hoyo Bastien

PREGUNTITAS…

A la SEMARNAT… de verdad… en serio… ¿se está

desarrollando un plan binacional México-EUA para

 intentar conservar a la vaquita marina por

medio de reproducción asistida?

¿Habrá quién me lo explique con palitos y bolitas?

 

A la UNESCO-ONU pido aclararme cómo es que se

votó a favor de reconocer a la charrería como

“Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad,

siendo que el llamado “deporte nacional mexicano”

contradice varios principios de la Declaración Universal

de los Derechos de los Animales, proclamada el 15 de octubre de 1978.

 

Antes de entrar de lleno al tema central de esta colaboración, permítaseme agradecer la inmediata respuesta de mi estimado Dr. Armando Ahued, Secretario de Salud en Ciudad de México, y de quien en lo personal no esperaba menos dada su amistad, pero mayormente su reconocida gentileza, compromiso, vocación de servicio y demostrado interés hacia el bienestar de los animales. Y es que… más me tardé en hacer pública la anómala situación que estaba brincando en uno de los dos antirrábicos a su cargo, que el apreciado funcionario en reaccionar y di-rec-ta-men-te poner en orden las cosas, además, honestamente preocupado y hasta molesto por el desabasto de alimento que estaba afectando a los perros encerrados en Culhuacán, escenario que de ninguna manera debió darse y menos quedar supeditado a resolverlo con donaciones altruistas, como me lo aseguró. Una vez ello, cuento con su oferta de atender de igual forma toda falla detectada en esos sitios. ¡Gracias!,

Por su lado, AnimaNaturalis también se manifestó a raíz de su referencia, pero a través de la sección dedicada a los queridos lectores, vía entonces por la que me permití contestarle. Y ahora... 

Entro a lo que provoca el título de la presente colaboración, porque además de verificar que fueron olímpicamente ignoradas, prácticamente la totalidad de las interesantes propuestas ciudadanas y de organizaciones para el tema animales rumbo al Proyecto Constitución CDMX, existe confusión entre lo que están relatando como aprobado algunas redes sociales supuestamente informadas, y lo que en realidad ya pasó al respecto, por lo que tomo como base lo que ya es público a partir del envío formal de la Comisión Carta de Derechos al patrón de La Constituyente, anexándole el Dictamen que abarca, entre otros, el Artículo 14, fracción I, que reseña lo correspondiente a la protección a los animales, pero, exactamente como lo presentó de inicio la propuesta del jefe de Gobierno, y que por el alcance de su redacción me mantienen preocupada, pues…

Si bien en la primera disposición se hace referencia a “respetar la integridad de los animales como seres sintientes”, no los reconoce plenamente como tales, por lo cual, al quedar así, o se convertirá a la fauna en intocable… lo que para mi sería dicha completa… o se producirá una inviabilidad ampliamente burlada. En cambio, insisto, si se les hubiera reconocido enteramente su capacidad de dolor físico y sufrimiento mental, y la obligación, a nosotros los humanos, de conservarles sus libertades básicas como parte de nuestros Derechos Sociales, otra cosa pintaría para cualquier legislación secundaria que los implicara. 

Para la segunda disposición hay un punto y aparte desorbitante, ante la posibilidad de que queden a criterio de la autoridad en turno “las acciones para la atención de animales en abandono”, pudiendo dar lugar a la aplicación de métodos uruchurtezcos, pero esta vez con respaldo constitucional.

En la tercera disposición, entre otros asuntos señala que el maltrato será castigado de conformidad a leyes y reglamentos, cuando eso ya obra hasta en el Código Penal, más aquí sin incluir la crueldad y por tanto, igualmente sin entender la diferencia jurídica entre maltrato y crueldad; entre faenas producto de un descuido hasta inconsciente o aquellas que implicaron dolo. Y… terrorífico resulta que las mutilaciones queden impedidas sin salvaguardar la esterilización, que ortodoxamente lo es, y que para mayor cuestionamiento no debería ser materia de esta Norma, dado lo cual, resultará inconstitucional la castración de perros y gatos. ¡Futa!

Para la cuarta disposición se insistió en conservar puramente una materia sanitaria, que además de estar igualmente fuera de competencia, incluso para EL TEMA, deja agrietada una posibilidad de pavor que sólo los tercos no querrán ver. 

producciones_serengueti@yahoo.com

marielenahoyo8@gmail.com

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