PAN-PRD. Aliarse o perder - Juan Manuel Asai | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 26 de Enero, 2017
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PAN-PRD. Aliarse o perder

Juan Manuel Asai

El resultado de la elección en el Estado de México y el rumbo que tome la elección presidencial del 2018 depende en buena medida de que PAN y PRD sean capaces de construir, en ambos casos, una alianza electoral funcional. Es, en teoría, una alianza antinatural, pues representan a la izquierda y la derecha del espectro político, pero en México, por la existencia del PRI como partido dominante, esa diferencia ha sido soslayada por la necesidad de corto plazo de sacar al tricolor de una determinada posición de gobierno.

Todavía hace pocos meses, en junio, la alianza funcionó bien entre otras cosas porque para el PRD la ideología es absolutamente prescindible con tal de acceder a posiciones de poder. El pragmatismo de los Chuchos alcanza niveles colosales como pedir a sus militantes votar por Yunes en Veracruz o antes por Moreno Valle en Puebla. Los que ganan son candidatos de derecha que tienen el empujón de los perredistas que no tienen empacho en darles su voto y pescar algo en la administración pública. No pasa con la misma frecuencia al revés, o sea que panistas voten por candidatos de izquierda. Sí votan, lo han hecho en repetidas ocasiones por ex priistas, como en Quintana Roo y un poco antes en Sinaloa, pero esa es otra historia.

 

No es la misma.- En el Estado de México PAN y PRD no tienen oportunidad si van solos. Si compiten separados el PRI tendrá un carril libre con la única amenaza de Morena, que va en ascenso pero carece de un candidato de peso. Pero la alianza se complica conforme pasan los días. El plan A era Josefina Vázquez Mota pero la ex candidata presidencial ha tenido, desde que perdió, un comportamiento muy extraño. No volvió a ser la misma. El capital político que obtuvo en la contienda, 12 millones de votos si mal no recuerdo, lo dejó tirado. Se le escurrió entre los dedos. El caso de su fundación humanitaria en Estados Unidos tiene demasiados flancos oscuros. Es la aspirante más conocida pero la verdad es que no ha trabajado la candidatura, no lo ha hecho y sin entusiasmo y determinación es una causa perdida.

El Plan B es que el candidato de la alianza sea Alejandro Encinas, que no solo está lejos del PAN sino que está demasiado cerca de Morena y de López Obrador, que equivale a que lo chupe el diablo. Lo que necesitan es un candidato conocido que esté en la zona central del espectro político. En varios casos han recurrido a priistas resentidos que terminan ganando, pero en el Estado de México no hay una  figura clara como ocurrió con Carlos Joaquín en Quintana Roo. Sería francamente extraño que un cuadro del Grupo Atlacomulco compita contra su propio partido.

El Estado de México es un laboratorio, la prueba del ácido la tendrán en el 2018 en ocasión de la elección presidencial. Lo que deben buscar no es un candidato aceptado por sus bases por separado, sino uno que sea aceptado también por el partido asociado. Francamente no veo a los perredistas votando por Margarita Zavala, por mencionar un nombre. Tendrían que recurrir a una personalidad nacional, pero no hay tantas. Ya las deben estar buscando. Si PAN y PRD no van juntos, perderán, y la disputa real quedará entre PRI y Morena, pero cada día es más complicado mezclar agua y aceite. Los militantes están confundidos y pueden emigrar si los maltratan. ¿Podrán resolver el galimatías?

jasaicamacho@yahoo.com

@soycamachojuan

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