Rafael Tovar y de Teresa y las instituciones culturales en México - Ma. del Rocío Pineda Gochi | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 26 de Enero, 2017
Rafael Tovar y de Teresa y las instituciones culturales en México | La Crónica de Hoy

Rafael Tovar y de Teresa y las instituciones culturales en México

Ma. del Rocío Pineda Gochi

Refería Luis Villoro que la cultura en su sentido más amplio puede considerarse como “…el conjunto de los rasgos distintivos, espirituales y materiales, intelectuales y afectivos, que caracterizan a una sociedad o a un grupo social. Ella engloba, además de las artes y las letras, los modos de vida, los derechos fundamentales del ser humano, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias…” partiendo de esta acepción, decimos que la cultura es la estructura que sostiene a las sociedades, permitiendo la relación del ser humano con su entorno natural, y su propio desarrollo en el devenir del tiempo.

Hablar de cultura es hablar de expresiones y de necesidades humanas, arte, creatividad, identidad, convivencia social, construcción de un sentido, civilización, economía, democracia, ciudadanía, y en general, las manifestaciones a través de las cuales se percibe la vida y el medio o las herramientas de las que se vale el hombre para trascenderlas.

En nuestro país, el mosaico multicultural deviene de influencias prehispánicas, de la época colonial y de diversos procesos de aculturación, que día a día redefinen nuestra cultura. Históricamente, y dada la complejidad de la realidad mexicana, ha sido un reto definir las funciones del Estado para vincular a las diferentes manifestaciones culturales con políticas educativas, de fomento y promoción, difusión, acceso, financiamiento, rescate y preservación.

Probablemente con la Declaración de México sobre las Políticas Culturales, que derivó de la Conferencia Mundial sobre las Políticas Culturales el 6 de agosto de 1982, inició una nueva etapa en materia de políticas gubernamentales que el académico Tomás Ejea llama “la liberalización de la política cultural”.

Sabemos que la institución cultural durante todo el periodo posrevolucionario sólo se manifestó en actos poco estructurados que dependían del sector educativo. Ejemplos de ello, tenemos la creación del Departamento de Bellas Artes de la Secretaría de Educación Pública (SEP) en los años veinte; la fundación del Instituto Nacional de Antropología e Historia, en 1936; y la del Instituto Nacional de Bellas Artes, en 1946.

Sin embargo, en los años sesenta se dio un giro fundamental con la creación de la Subsecretaría de Cultura, que si bien seguía dependiendo de la SEP, ya se reconocía que la cultura en sí misma requería de una lógica administrativa propia. Con la creación del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) en 1988 se inicia una nueva etapa que busca darle mayor independencia al sector cultural.

En este proceso democratizador y de gestión cultural, Rafael Tovar y de Teresa como director del Conaculta creó el Centro Nacional de las Artes, el Sistema Nacional de Creadores de Arte, el Centro de la Imagen, y contribuyó a la creación de la Secretaría de Cultura, aprobada por la Cámara de Diputados en diciembre de 2015.

Es por ello que a través de estas líneas, reconocemos la contribución del recién fallecido Secretario de Cultura, al proceso de institucionalización de las acciones de apoyo a la cultura, la creación de instituciones, su modernización y el enriquecimiento de las políticas y los espacios culturales de nuestro país. La ruptura de paradigmas, los nuevos enfoques de desarrollo y los programas para fortalecer la formación, la creatividad y el nacimiento de nuevos valores culturales, son algunos de los legados que nos deja Tovar y de Teresa, que trascenderán en el tiempo y seguirán contribuyendo a los procesos de consolidación democrática y ciudadana.

Senadora de la República

Michoacán de Ocampo

@RocioPinedaG

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