La dinámica de la economía del conocimiento - Luis David Fernández Araya | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 26 de Enero, 2017
La dinámica de la economía del conocimiento | La Crónica de Hoy

La dinámica de la economía del conocimiento

Luis David Fernández Araya

Revisar las teorías clásicas sobre crecimiento de la economía pasa por la capacidad productiva de las naciones, del uso de los recursos, pero en particular la relación que existe entre ellos y en particular la fuerza o impulso que tiene la tecnología en esta interacción.

Vivimos en un proceso donde los cambios tecnológicos son cada vez más acelerados y el peso que tiene en la ecuación de capacidad productiva es cada vez más determinante; la investigación y desarrollo, difusión de la tecnología, las ideas y el conocimiento en la producción han tomado un papel fundamental en los modelos de crecimiento económico. Pero estas ideas no son nuevas, ya desde 1934 Shumpeter había planteado la importancia del conocimiento para el desarrollo o Arrow en 1962 trató el tema.

Pero entrarle al tema de la economía del conocimiento no va a suceder de manera automática, porque en el largo plazo para que esto se dé, se hace necesario el papel de las instituciones, de ese conjunto de reglas que permiten que los individuos cooperen. Resulta un proceso complejo donde no sólo depende de los niveles de inversión en tecnología, sino que debe de pasar por un proceso de convencimiento de las autoridades, de las instituciones para que le entren al tema gobiernos, academia y el sector privado.

La dinámica de la economía del conocimiento es un imponderable de la realidad  y no debemos de perder de vista que de no atenderla estaríamos perdiendo una valiosa oportunidad y nos podríamos quedar fuera de la lógica de las inversiones, así lo ha reconocido el Director General del CONACYT, Enrique Cabrero, quien advirtió que el derrotero que queda es el científico y consiste en aspirar a estar dentro de 25 o 30 años entre aquellos países que además de ser industrializados estarán en la dinámica de la economía del conocimiento.

Pero es importante diferenciar entre conocimiento e información, el primero que si bien no contribuye per se al crecimiento económico sino hasta que es incorporado en la producción de bienes y servicios; y el segundo no pasan de ser un conjunto de datos que mientras no sean usados en los procesos productivos no tendrán impacto alguno. Por eso en estos tiempos se debe de ser cuidadoso incluyendo a las redes sociales que no siempre son generadoras de conocimiento sino cuando bien nos va, de manejo de información; se debe de ser cuidadoso para evitar creer que basta con subirse a la fama de todo aquello que se vuelva viral en las redes sociales para pensar que se está creando conocimiento, es decir, debemos evitar convertir en realidad aquello que Umberto Eco dijo de éstas donde se estaba dando “la invasión de los imbéciles”.

twitter: @luisdavfer

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