Los secuestradores tienen madre - Juan Manuel Asai | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 26 de Enero, 2017
Los secuestradores tienen madre | La Crónica de Hoy

Los secuestradores tienen madre

Juan Manuel Asai

Quién lo diría. Los criminales, incluso los más sanguinarios, tienen madre.

Ésa es la lección que deja el más reciente episodio bochornoso registrado en el estado de Guerrero. Un delincuente dedicado a varios giros criminales, entre ellos el secuestro, y a quien apodan El Tequilero, soltó a un secuestrado que tenía capturado, porque un grupo de autodefensa secuestró a la autora de sus días y planteó un intercambio de prisioneros. El Tequilero lo pensó. Recordó los días felices de la infancia, antes de que se convirtiera en el monstruo que es, y en un gesto que justifica la existencia del 10 de mayo, aceptó el intercambio. Soltó al secuestrado. Los autodefensas, a su  vez, liberaron a la señora y santo remedio.

Mientas todo eso ocurría, el gobierno local miraba. De hecho, el gobernador Héctor Astudillo celebró la solución encontrada. Lo lógico sería que asistiera a los actos públicos con una bolsa de papel cubriéndole el rostro en señal de vergüenza infinita, pero no. Anda por ahí quitado de la pena, mandando tuits, como si nada. Astudillo quiere legalizar el cultivo de la amapola y, por lo visto, darle marco legal a los trueques de secuestrados.

Ya se sabía, pero quedó confirmado, que Tierra Caliente es un territorio al margen del estado de derecho. En esa región las leyes nacionales no aplican. Otros, que no son las autoridades legalmente constituidas, tienen el mando. Es lamentable que hayamos caído tan bajo. Lo cierto es que lo vimos venir y como son comunidades dejadas de la mano de Dios, se dejó pasar y, claro, la bestia creció y hoy es literalmente imbatible.

Recuerdo crónicas de las fiestas organizadas por grupos criminales en  comunidades de la región. Una docena de camionetas estacionadas en un claro de camino, con la música a todo volumen, las armas de alto poder a la vista de todos, cheleando, conviviendo como chavos en fin de cursos y las policías viendo desde lejos, sin intervenir, abanicados, pensando qué hacer para no incomodar a los mafiosos, para que siguieran chupando tranquilos y sus armas no comenzaran a matar. La prueba irrefutable de un Estado fallido y un gobierno local  microscópico.

Las autoridades de los tres niveles de gobierno cedieron la plaza y el enemigo se adueñó de ella. Un páramo donde las instituciones brillan por su ausencia. En ese entorno de descomposición emergió, en la comunidad de San Miguel Totolapan, una banda criminal más desalmada que las demás, de esas que secuestran, piden rescate, matan la a víctima, cobran el rescate. Una banda que no respeta ni siquiera los códigos criminales más elementales. Que un sujeto como El Tequilero haya podido perpetrar sus crimines de manera impune, es francamente una bofetada.

La impunidad equivale a corrupción. Todos los lugareños saben dónde opera el malandrín, excepto las autoridades que dan palos de ciego. Lo del truque de secuestrados es, debe ser, la gota que derrame el vaso. El caso expone a México al escarnio internacional y el gobernador está contento con que no haya habido muertos, lo dice porque el estado de derecho ya tiene varios años de muerto y opera en Tierra Caliente como zombi incapaz de aplicar la ley. Ante lo ocurrido, la gente quiere que el gobierno elabore una relación de todas las mamás que tengan hijos criminales. Ya vimos que algunos de esos criminales sí se tientan el corazón, y dan señales de que, contra lo que todos piensan, tienen madre.

jasaicamacho@yahoo.com

@soycamachojuan

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