La No Militarización de la Seguridad - Eunice Rendón Cárdenas | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 26 de Enero, 2017
La No Militarización de la Seguridad | La Crónica de Hoy

La No Militarización de la Seguridad

Eunice Rendón Cárdenas

Las últimas semanas se ha generado un importante debate derivado de las propuestas que tanto Roberto Gil como César Camacho han hecho al respecto de la suspensión de garantías y de ampliar facultades a los militares para realizar tareas de seguridad pública en las calles. Diferentes voces y expertos como Catalina Pérez Correa, del CIDE; Lisa Sánchez, de México Unido Contra la Delincuencia y expertos en derechos humanos han manifestado preocupación al respecto de las propuestas realizadas por ambos legisladores, sobre todo por el hecho de pretender normalizar lo que en cualquier democracia sería una excepción, pretendiendo regularizar lo que hoy sucede de manera inconstitucional.

Facultar a los militares a atender cualquier problemática de seguridad y con facultades amplias y sin considerar ningún tipo de capacitación en materia civil, es un riesgo ya que, como el mismo Secretario de Defensa lo ha manifestado, ellos no están entrenados para realizar este tipo de tareas e incluso en ocasiones el hecho que se vean obligados a realizarlas ha generado problemáticas en materia de derechos humanos o incluso en la adecuada investigación y puesta a disposición de los criminales, terminando en impunidad. Además, estas propuestas postergan la tarea fundamental que es la construcción de capacidades a nivel local, de contar con cuerpos policiacos adecuados y capaces en los estados. Tarea que, por cierto, se ha postergado desde hace una década. En este sentido es relevante observar que muchos de los recursos que los subsidios federales en materia de seguridad se han dado, han estado destinados a la capacitación, por lo que evaluar la efectividad y aplicación de estos fondos es indispensable.

Además, no debemos olvidar que la delincuencia es un fenómeno multicausal y por tanto es necesario pensar soluciones integrales, es decir no basta con la parte dura relacionada con la policía, el control y la reacción, sino que debemos atender las causas y factores de riesgo que promueven las conductas delictivas. Sin embargo, el debate hoy de las propuestas legislativas se centra únicamente en cómo atender los efectos de la violencia con las fuerzas militares, que mucho se han encargado de la seguridad a nivel local debido a las necesidades y emergencias que hemos visto en diversos lugares, pero no vemos ese nivel de propuestas o preocupaciones en materia de prevención social de la violencia, sino por el contrario una importante merma en esta tarea al eliminar el presupuesto destinado al subsidio Pronapred.

Adicionalmente, debemos reflexionar sobre la efectividad de las intervenciones militares, no tenemos información suficiente para saber que son verdaderamente efectivas en el largo plazo ni sobre el impacto que la presencia del Ejército en las calles tienen en las dinámicas del crimen. Si bien es cierto que de manera temporal el crimen y el delito se ven reducidos con este tipo de intervenciones, en muchas ocasiones esto es un efecto de corto plazo pero se restablece después.

Por supuesto debemos estar conscientes de las problemáticas que en materia de seguridad tenemos, sobre todo en ciertos lugares del país y de la tarea que el Ejército ha tenido que desempeñar en los mismos. Por ello se debe dar cobijo legal a la actuación del Ejército en materia de seguridad pública en estos casos, pero debemos cuidar que cada vez sean los menos. La actuación militar seguirá siendo necesaria en ciertas situaciones y seguramente se solicitará su apoyo de manera reactiva para atender ciertas emergencias. Sin embargo, es fundamental que el mandato para ello sea muy claro y definido en cuanto a la temporalidad, alcance y objetivos y con un mandato legal acotado y supervisado.

 

eunice.rendon@gmail.com

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