Nuevo año y el amor a México - Rafael García Garza | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 26 de Enero, 2017
Nuevo año y el amor a México | La Crónica de Hoy

Nuevo año y el amor a México

Rafael García Garza

La línea México
Esta fecha nos invita a evaluar lo que sucedió a lo largo del año, a reflexionar sobre lo que puede venir, también para manifestar nuestros afectos y cariños a la familia y amigos. Recordar también a los que se nos adelantaron en la vida terrenal y reconocer a los que nos han demostrado con afecto su amistad.
Por ello, si el lector me lo permite, quisiera evocar un poco mi época de estudiante, donde tuve la oportunidad de convivir y compartir sueños y aspiraciones con compañeros y amigos contemporáneos, recordando algunas anécdotas que se me han quedado grabadas a pesar del tiempo.
En 1962, Jorge Kahwagi Gastine, estudiante de Derecho, se distinguía por su liderazgo natural y su permanente disposición para ayudar a todos, especialmente a los más necesitados. Participamos juntos en las contiendas políticas universitarias, que en esa Facultad y en esos años, era un ejercicio auténticamente democrático; eligiendo por voto directo, bien a las planillas que integrarían la Directiva de Generación, bien para ocupar algún cargo en la Sociedad de Alumnos o en la Federación de Estudiantes Universitarios.
Tomaban parte y estaban representadas diversas corrientes políticas, los seguidores de lo poco o mucho que habían leído sobre Marx , Mao Tse-tung, Trotsky e incluso Lenin y Fidel Castro; otros menos ilustrados simpatizaban con el pensamiento más conservador y otros más con el partido gobernante, hasta entonces hegemónico, el PRI. Por otra parte, había alumnos originarios de todos los estados de la República, desde Yucatán hasta Baja California, lo que permitía una interesante y saludable convivencia. Nuestros profesores en su gran mayoría eran hombres destacados y reconocidos en la política, el pensamiento jurídico latinoamericano y el poder judicial. Todo ese conglomerado universitario tenía un común denominador: su amor a México.
En este contexto Jorge destacó como estudiante, pero también en la vida política estudiantil, por su carisma y alto sentido de la amistad. Trabajó con un Presidente de la República y seguramente por eso, su amor por México se convirtió en una constante de vida, al conocer todos los rincones de nuestro País. Logró muchos éxitos con constancia y trabajo duro, nada fue gratuito. Este amigo entrañable sostenía, y lo reitera constantemente, que México es mucho más importante que cualquier interés, siempre lo sostuvo y demostró. En su oficina particular en 1994, cuando se hablaba que los ricos y los bancos habían saqueado al País hizo colocar un gran anuncio luminoso y llamativo, que continúa a la fecha, que a la letra dice “VIVA MEXICO”, como un referente permanente. Recuerdo muchas otras anécdotas, pero me detendré en ésta porque ahora, muchos años después y como Presidente del Consejo de Administración y Director General de Crónica y con motivo del vigésimo aniversario de nuestro diario y en un sentido reconocimiento a los fundadores de Crónica, nos recordó que defender a México y sus auténticos valores, no es una frase más, sino una acción constante y la única manera de no equivocarnos en la información que generamos para nuestros lectores; concluyó reafirmando que por encima de todo, la línea de nuestro periódico es y seguirá siendo “Defender a México, porque Creemos en México”.
Les aseguro que no es lisonja innecesaria, es una reflexión que con responsabilidad debíamos llevar a la práctica todos los mexicanos, cada quien en su pequeño o grande espacio de trabajo y actividad, sobre todo porque las circunstancias internacionales y nacionales parecen indicar que nuestro país necesitará en verdad de todos.

René y su frustración
En estos recuerdos aparece también René Avilés Fabila a quien conocí siendo los dos presidentes de la Sociedad de Alumnos, él de la Escuela Preparatoria número 7 y yo de la 5 de Coapa de la UNAM, lo que propició una sincera y permanente amistad. René formaba parte de un grupo con inquietudes políticas, pero también intelectuales, era un orador agresivo y un lector compulsivo. Su talento lo llevó a obtener cientos de reconocimientos tanto por su trabajo periodístico, como por su obra literaria y trabajo académico.
En los años recientes lo invitamos a escribir en Crónica y lo hizo con cariño, con su peculiar sentido crítico y su brillantez intelectual. Un domingo recibí la triste noticia de su muerte, se me había adelantado un compañero y amigo entrañable, quizás para no perder la costumbre de adelantarse siempre. Su orgullo por su origen como hijo de maestros notables, de aquellos con vocación real, que no necesitaban de las manifestaciones callejeras o de rapar compañeros, sino que se esforzaban por aprender más cada día para trasmitirlo a sus alumnos, con el interés que el conocimiento y la educación mejorara las condiciones de vida de los mexicanos, era parte de su fortaleza como maestro.
René era un hombre agradecido con México, con las instituciones educativas que lo habían formado, con sus maestros como Juan Rulfo, Juan José Arreola, José Revueltas y Emilio Abreu Gómez y por eso creó una fundación para apoyar a los escritores jóvenes y también un Museo del Escritor que lamentablemente está almacenado, pues a pesar de sus esfuerzos nunca logró el apoyo para continuarlo y mantenerlo. Con frecuencia comentábamos que este trabajo de armar un museo del escritor podía ser apoyado por las instituciones de cultura o educativas; que era una manera de apoyar el desarrollo cultural de un país en el que existían jóvenes con gran talento, pero con pocas oportunidades de desarrollarse y con la certeza que la educación y la cultura forman parte de la prosperidad de un país. Así me comentaba sobre sus reuniones con un funcionario y otro, incluso con un hombre de negocios exitosísimo, proponiéndoles incluso la donación de los cientos de libros originales, objetos representativos y de materiales de los más importantes escritores mexicanos aglutinados y ordenados didácticamente en el Museo, siempre recibió la promesa de estudiar el asunto y en ocasiones hasta fue aprobado verbalmente, pero nunca se hizo realidad.
El gran amor a México de René estaba en su trabajo literario y sus 50 años de maestro universitario, pero de forma especial en el Museo del escritor.
Al recordar a mi amigo no puedo dejar de pensar en sus sentimientos de amor a México y en lo que algún día dijo: “Es increíble el poco interés que se tiene por la cultura y lo frustrante que resulta ser engañado por funcionarios con promesas falsas”, eso va contra México. La promoción y difusión de la cultura en México, fue para René su principal frustración.

Ineficacia y corrupción
Con estas reminiscencias sobre México y el compromiso de los mexicanos con nuestro país, en lo político hubo sorpresas y desengaño. Se diseñó un nuevo mapa político en el país, lo hicieron los ciudadanos en las urnas. Rasgo distintivo de este ciclo fue el desgaste de la clase política, por la combinación letal de ineficacia y corrupción. Los ciudadanos pasaron la factura. Propiciaron alternancias partidistas e incluso el triunfo de opciones inesperadas. La jornada electoral cimbró al partido en el poder, el PRI, que recibió reveses duros, algunos que aceptan el calificativo de históricos pues en algunas plazas, como Veracruz y Tamaulipas, perdió por primera vez en su historia. A las derrotas electorales, se sumó en varios casos la vergüenza, algunos gobernadores quedaron exhibidos como delincuentes de alta escuela y hoy están detenidos o en fuga.
 ¿A ellos quizás sería conveniente preguntarles si han pensado en México por encima de sus ambiciones y deseos de enriquecimiento y cómo fue posible traicionar a sus paisanos. Habrá muchas explicaciones pero lo que queda claro es que no le cumplieron al país y, como se dice en el argot popular, no sienten amor ni por su madre, mucho menos por México.
Si el 2016 ha sido un año complejo, el 2017 pinta como el año de la tormenta perfecta. Para recargar energía para enfrentarlo, Mapa Político emprende su periodo vacacional y volverá a publicarse hasta el domingo 8 enero. ¡Gracias, felices fiestas y Viva México!

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