Dimensión inesperada - Guillermo Puente Ordorica | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 26 de Enero, 2017
Dimensión inesperada | La Crónica de Hoy

Dimensión inesperada

Guillermo Puente Ordorica

Da la impresión de que cada desarrollo que se reporta sobre el muy prolongado y cada vez más irresoluble conflicto sirio, se configura como un nuevo capítulo de noticias trágicas. Recientemente un reportero del diario El País, sugería en su nota que este conflicto es lo más parecido que tenemos en la actualidad a una conflagración mundial. Es una apreciación exagerada en sus dimensiones sin duda, pero no deja de ser sintomático del sentimiento generalizado que prevalece en la opinión pública respecto de este complejo problema sin visos de solución dados los intereses en juego y el nudo gordiano al que ha llegado la situación tras los varios años que lleva decantándose.  La semana pasada en el cruento teatro de operaciones en la provincia de Alepo, particularmente en su región oriental, algunas voces se pronunciaban por la liberación de la plaza, lo cual no deja de ser una fría y amarga ironía, a juzgar por las imágenes que emanaron de ese suceso, lo cual no ha hecho sino agravar las alarmas y la crisis humanitaria que vive ese país, llevándola a una dimensión desconocida no sólo porque el régimen sirio cobraría mayor fuerza en su lucha de aniquilamiento de los opositores al haber tomado la plaza, sino porque este hecho estaría subrayando las contradicciones entre la acción de los principales actores globales y regionales en el conflicto para permitir una solución política y la persecución de sus intereses específicos al amparo de este conflicto. Los reiterados vetos ejercidos por Rusia y China a resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas son muestra de ello, al igual que los fracasados acuerdos de cese al fuego entre estadunidenses y rusos.

Este último episodio en Alepo, muy probablemente tendrá consecuencias inesperadas en el frente político ya que ante la imposibilidad de una solución final por la vía de las armas, a riesgo de prolongar y acrecentar el baño de sangre en ese país, se habla de que el país correrá el riesgo de ser dividido de facto tanto porque a pesar del éxito estratégico del régimen de expulsar de Alepo a los opositores en uno de sus bastiones más sólidos, los analistas asumen que la deuda del gobierno con rusos e iraníes es tan alta que su margen de maniobra es progresivamente más estrecho y su suerte depende de ellos.  Por lo demás, para nadie es un secreto el valor económico y comercial que tiene esta provincia vinculada a su ubicación geográfica entre el Mediterráneo y el Éufrates, y política y militarmente porque permanecía como un bastión de resistencia al régimen sirio. Ello sin mencionar que la permanencia del actual presidente sigue visualizándose, desde el bando opositor al menos,  como indispensable en cualquier escenario de transición política que permitiera la deposición de las armas y de ahí para pasar a la mesa de negociaciones; inaceptable para los valedores de Al assad. Podría decirse que la realidad se aparta cada vez más de un objetivo necesario y que lamentablemente la población civil paga el alto costo de este enredo premeditado, y abigarrado de intereses de real politik.

En este escenario no obstante, y dada la magnitud de los eventos, la presión internacional ha sido tan fuerte que ha permitido dos desarrollos para intentar contener la gravedad de sus consecuencias. Por un lado, el Consejo de Seguridad pudo aprobar este lunes, una resolución para permitir la evacuación de civiles, con el monitoreo de las Naciones Unidas, en las zonas bajo asedio, así como permitir el acceso de ayuda humanitaria a todos los puntos de Alepo. Asimismo, se ha pedido al secretario general de la ONU informar sobre la instrumentación de esta resolución en un plazo de cinco días. A mediados de esta semana, los miembros del Consejo sostendrán una reunión sobre la situación humanitaria en Siria, a cuyo término se espera exista el consenso necesario para adoptar una nueva resolución para proteger a los civiles y permitir el acceso transfronterizo de asistencia humanitaria.  Por el otro lado, de manera paralela, la Asamblea General de la ONU considera la posibilidad de promover una resolución, en sesión de emergencia, bajo la fórmula “Unión pro Paz”, para sugerir medidas paliativas y de solución.  En noviembre de 1950, la Asamblea General adoptó la resolución 377 A(V) que establece que si el Consejo no puede cumplir con su responsabilidad primaria de mantener la paz y la seguridad internacional debido a la falta de acuerdo entre sus miembros, la Asamblea puede considerar el tema y hacer recomendaciones. A ello se le conoce desde entonces como Unión Pro Paz.  Si bien las decisiones de la Asamblea General no tienen carácter vinculante, sí tienen un peso moral y de presión que podrían contribuir a ampliar los espacios de acuerdo entre los principales actores involucrados en el conflicto.  El panorama es igual de desalentador a pesar de estos desarrollos, pero es necesario concentrar los esfuerzos internacionales con todo apremio para aliviar al menos la crisis humanitaria que mantiene abierta este conflicto.

gpuenteo@hotmail.com

 

Imprimir

Comentarios