Una mujer inteligente también puede ser sexy: Gal Gadot | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 26 de Enero, 2017

Una mujer inteligente también puede ser sexy: Gal Gadot

Gal Gadot encarna al personaje de DC Comics desde 2013.

La elección de Warner Bros. Entertainment, Inc. sobre la israelí Gal Gadot para encarnar a la Mujer Maravilla estuvo dos veces justificada: su habilidad actoral, pero además la concordancia entre el personaje y la mujer real. Ambas son guerreras, una en el universo DC Comics y la otra formó parte de las Fuerzas de Defensa de su nación.

Por eso, la decisión de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) de despojar a la Mujer Maravilla de su cargo como embajadora honoraria para el empoderamiento de las mujeres y las niñas puso a reflexionar a Gal Gadot acerca de la nula relevancia de la imagen de la superheroína, al momento de considerarla un modelo de empoderamiento femenino.

“Cuando la gente argumenta que la Mujer Maravilla debería ‘cubrirse’, realmente no lo entiendo. Dicen: ‘Si es inteligente y fuerte, entonces no puede ser sexy’. Eso no es justo ¿Por qué no puede serlo todo a la vez? (…) Están sucediendo cosas horribles en el mundo y esto (el nombramiento) es por lo que están protestando, ¿en serio?”, expresó Gadot.

APOYO. Tara Peterson, de 14 años, lanzó desde Guadalajara, Jalisco, otra petición para solicitar textualmente a la Organización de las Naciones Unidas: “Hagan a la Mujer Maravilla embajadora de la ONU otra vez”. La convocatoria ha sido amplia y, de cinco mil firmas requeridas, ha logrado 3,503 simpatizantes en la plataforma Change.org.

“Cuando leí por qué la quitaron y la otra petición, de que no era feminista por cómo se vestía, me parecía ridículo, especialmente con un personaje que es tan fuerte, bueno, por eso hice la petición. Todo lo que hace (el rol) es maravilloso, sus valores. Como se vista no importa, porque lo hace para sentirse fuerte. Es atractiva, sí, pero por cosas así no deberían quitarla.

“No es una decisión justa. Juzgar a una mujer sólo por una característica y no por lo que es, no tiene sentido. La gente que firmó la petición para quitarla no entienden al personaje, sólo cómo se ve. No todo el mundo entiende qué tan feminista es, sólo la miran y dicen: ‘es sexy’”, dijo Peterson vía telefónica a Crónica.

Tara envió un mensaje claro a quienes tomaron la decisión, a través de su petición y de este medio: “No importa cómo se vista una mujer o cómo se ve, lo importante es su cerebro, como actúa. No se debe juzgar la mitad de una persona, sino todo junto y no hacerlo, no tiene sentido”.

PROTESTAS. Tras nombrar a la Mujer Maravilla como embajadora honoraria de la ONU para el empoderamiento de las mujeres y las niñas, el pasado 21 de octubre, las voces en desacuerdo no se hicieron esperar. Fue creada una petición para solicitar al secretario General, Ban Ki-moon, reconsiderar la elección.

“A pesar de que los creadores originales pudieron haber deseado que la Mujer Maravilla representara una mujer guerrera, fuerte e independiente con un mensaje feminista, la realidad es que se trata de una mujer blanca, con grandes pechos, de proporciones imposibles, reluciente, ligera de ropas.

“Con un traje que resalta sus muslos y que tiene la bandera de Estados Unidos y botas altas: es el paradigma de la chica pin-up”, se podía leer en la petición, la cual contó, hasta el 14 de diciembre, con las firmas de más de 44 mil personas, cuando se hizo oficial el anuncio de que la Mujer Maravilla dejaría de ser embajadora de la ONU.

De acuerdo a Jeffrey Brez, portavoz de la organización, la decisión de ponerle fin a la participación del personaje, el pasado 16 de diciembre, se tomó poco después del lanzamiento de la campaña y no se debió a las protestas por el nombramiento.

“El objetivo era llegar a los fans de la Mujer Maravilla para crear conciencia sobre el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 5 de la ONU. Lo logramos y estamos muy contentos”, sostuvo Brez, en declaraciones a CNN hace unos días.

El objetivo número 5 busca alcanzar la equidad de género y empoderar a todas las mujeres y niñas para el 2030.

 

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