2016. Muertos los perros sigue la rabia - Juan Manuel Asai | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 26 de Enero, 2017
2016. Muertos los perros sigue la rabia | La Crónica de Hoy

2016. Muertos los perros sigue la rabia

Juan Manuel Asai

El 2016 fue un mal año para la seguridad pública en el país. No solo por los indicadores en los que se dio un paso atrás, sino por la percepción generalizada de que vivimos en un país peligroso. Los ciudadanos tienen el veredicto final. Usted mismo, amable lector, tiene la última palabra. ¿Siente que la violencia se contrae y que vive con más tranquilidad? ¿Considera que su familia está segura? ¿Su calle, barrio y el transporte público que usa son seguros? ¿Las pláticas de asaltos, pleitos y violaciones han salido de las sobremesas?

A lo largo del año, la nota roja de diarios, portales y redes sociales volvió a ocupar grandes espacios. Irrumpió con fuerza inusitada el fenómeno de los justicieros y vengadores que se hicieron justicia por propia mano, aplicando juicio sumarísimo a los presuntos delincuentes que en muchos casos fueron asesinados en el lugar mismo lugar de los hechos. Los justicieros reciben el aplauso de la gente que los encubre. Es una manera de decir: una de cal por las que van de arena. Para que los ciudadanos tomen de una vez el lugar de los policías, un senador panista pidió legalizar la portación de armas. Se multiplicarían los tiroteos pero algunas veces los delincuentes morderían el polvo, lo que saciaría en parte la sed de venganza que se esparce entre los ciudadanos.

Durante el año, algunas localidades que habían tenido algún tiempo de armisticio volvieron a los disparos, como Ciudad Juárez y Tijuana, que ya preocupan. Otras como Acapulco o la región de Tierra Caliente no salen del hoyo. Se encontraron cientos de fosas clandestinas, en algunas de las cuales los forenses siguen con su macabro trabajo de tratar de identificar los cuerpos. En la sesión de ayer del Consejo Nacional de Seguridad se vieron rostros adustos, caras de preocupación, se escucharon discursos llamando a no tirar la toalla.

105 de 122.- Entre la avalancha de discursos y cifras emergió una en la que vale la pena detenerse: de los 122 criminales más peligrosos del país se ha logrado neutralizar, es decir detener o matar, a 105. Casi todos. Deberíamos ser Dinamarca o Islandia. No es así. Somos un país de alto riesgo. Neutralizar a esos perros no acaba la rabia. Por lo tanto se llega a una conclusión desalentadora: la estrategia es incorrecta. A este paso, es probable que en el corto plazo esos 122 criminales más peligrosos hayan empezado su camino al infierno sin que las cosas mejoren.

¿En qué nos estamos equivocando? Que esos 122 sean material reciclable, que unas horas después de su captura o muerte sean sustituidos por otros 122 o más tan peligrosos como ellos, deja claro, fuera de toda duda, que el incentivo para delinquir sigue vigente. El error es que se dispara contra los negociantes pero el negocio prospera. Traficar droga sigue generando ganancias desmesuradas, el mercado de consumidores no se achica, las armas de alto poder fluyen, los políticos aceptan dádivas, las ganancias se lavan con facilidad y claro que el nombre del capo es lo de menos. Si en lugar del Chapo es el Chapito, o si en lugar del Mochomo es el Mochomito no tiene la menor importancia. El narco ha creado una masa delincuencial que deja sangre en calles de todo el país. Lo dicho, 2016 fue un mal año para la seguridad.

jasaicamacho@yahoo.com

@soycamachojuan

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