2017, ¿será mejor que 2016? - Luis Sánchez Jiménez | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 26 de Enero, 2017
2017, ¿será mejor que 2016? | La Crónica de Hoy

2017, ¿será mejor que 2016?

Luis Sánchez Jiménez

Los últimos días de 1994 son recordados como el inicio de la última gran crisis económica y financiera de México. Se conoce coloquialmente como “el error de diciembre”, ya que el gobierno de Ernesto Zedillo dio a conocer con anticipación a un grupo de grandes empresarios la intención de devaluar el peso, lo que a la postre se convirtió en la salida de millones de dólares antes y después del anuncio oficial, agravando la situación financiera del país.

El final del 2016 es diferente pero también preocupante, ya que la relativa estabilidad macroeconómica de dos sexenios y medio parece estar llegando a su fin. Basta uno o dos errores más en la conducción para desembocar en una espiral que pudiera convertirse en crisis con lamentables repercusiones para el país.

El 2017, lo dicen todos los analistas, será un año que comenzará con malas expectativas. El Fondo Monetario Internacional redujo de 2.6 por ciento a 2.2 por ciento su expectativa de crecimiento para México, mientras que analistas privados encuestados por Citibanamex estiman el crecimiento del PIB en 1.6 por ciento.

Todo apunta a que en el primer trimestre del año el país afronte los retos de controlar la presión en los precios que se presenten por la decisión del gobierno de adelantar la apertura en las gasolinas y la volatilidad en el precio del dólar, lo que se traduce en presión para contener la inflación, misma que ya se considera superará el 4.1 por ciento el próximo año.

El precio internacional del petróleo es otro dolor de cabeza para la economía mexicana. A finales del primer trimestre de 2016 era claro que sólo un acuerdo entre los principales productores de petróleo podría frenar los bajos precios internacionales del crudo. Así lo señalé en su momento instando al gobierno mexicano a encontrar algún entendimiento con la OPEP en tal sentido, situación que recién pudo concretarse en el marco de un acuerdo entre países productores afiliados a esa organización y otros, como México, que no lo son, incluido Rusia.

Aún falta ver el cumplimiento cabal de dicho acuerdo a partir de enero próximo, sin embargo, el solo anuncio en su momento elevó los precios del petróleo por encima de los 50 dólares, lo que significó un verdadero respiro ante pronósticos poco alentadores. No hay que olvidar que la Secretaría de Hacienda anunció la adquisición de coberturas petroleras para 2017 que abarcan 250 millones de barriles a un precio de 38 dólares, más 4 dólares provenientes del Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios (FEIP), para asegurar un precio promedio de 42 dólares por barril de petróleo en todo el año. Estar por arriba de este precio representaría ingresos muy valiosos dado lo ajustado del presupuesto federal, siempre y cuando el destino se ajuste a lo que marca la ley y, sobre todo, su ejercicio no termine en el barril sin fondo de la corrupción.

Es precisamente la corrupción un lastre que impide desarrollar a plenitud las capacidades en cada rama de la vida nacional. Se le percibe, según un estudio del INEGI, como el segundo problema más importante en el país sólo por debajo de la inseguridad y delincuencia; representa cerca del 9 por ciento del PIB nacional y las extensiones de esta actividad ilícita están por doquier con costos económicos, sociales y políticos al alza. Su combate no dependerá únicamente de la puesta en marcha del Sistema Nacional Anticorrupción aprobado por el Congreso, en realidad la efectividad de su combate radica en la presión social ejercida contra funcionarios y entidades que permiten y solapan la corrupción, una efectiva investigación y persecución de los delincuentes, así como de la voluntad real de los impartidores de justicia para sancionar ejemplarmente a aquellos que cometan tales prácticas.

Estamos por comenzar un nuevo año que se vislumbra difícil para la mayoría de mexicanas y mexicanos. En medio de tribulaciones e incertidumbres, a pesar de las adversidades que a diario afronta nuestra sociedad, valga un deseo sincero de bienestar para todas y todos en este fin de año, reiterando mi compromiso permanente de servir cada día para lograr un mejor país.


Twitter: @SenLuisSanchez

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