Golpe de suerte permite abatir en Milán al terrorista de Berlín | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 26 de Enero, 2017

Golpe de suerte permite abatir en Milán al terrorista de Berlín

Un control rutinario de la policía local permitió dar con Anis Amri, quien había llegado al barrio de Sesto San Giovanni, después de haber viajado en tren desde Francia

Golpe de suerte permite abatir en Milán al terrorista de Berlín | La Crónica de Hoy

Cuatro días después de que el yihadista tunecino Anis Amri atacara un bazar navideño en Berlín, Alemania, al embestir con un camión de carga a la multitud que se encontraba en el lugar, lo que dejó 12 muertos y 50 heridos, ayer en un golpe de suerte la policía italiana logró abatir a balazos al extremista cuando éste era sometido a un control rutinario en Milán, según reportes del gobierno italiano.

La cacería de Amri no sólo se desplegó por las distintas corporaciones de seguridad alemanas, sino que su búsqueda y captura también abarcó todos los países europeos.

Tras el atentado en el bazar navideño en Berlín, Amri tuvo 30 horas para salir de Alemania, pasar por Francia y llegar hasta Italia, donde según las autoridades, su destino sería un lugar más al sur del país.

Informes de la policía de Milán refieren que el yihadista arribó a la estación de tren de la ciudad procedente de la urbe francesa de Chamberyn, en el este, tenía en sus bolsillos varios boletos de viaje que indicaban que había pasado por Turín. Se le encontró también otro boleto de tren que al parecer lo llevaría más al sur de Italia.

De acuerdo con la versión de las autoridades, Amri, procedente de Francia, se bajó en Turín, Italia, donde tomó otro ferrocarril a Milán, y al parecer en esta ciudad abordaría otro tren para viajar más al sur o posiblemente esperaba a alguien.

SORPRENDIDO. Las versiones refieren que el tunecino llegó a Milán pasada las 01:00 horas locales y fue hasta las 03:00 horas, dos horas después, cuando fue sorprendido por dos oficiales en un control rutinario en la Plaza I de Mayo del barrio de Sesto San Giovanni, donde le exigieron sus documentos de identidad.

El sospechoso, según la declaración de uno de los oficiales que participaron en el tiroteo, dijo que el yihadista “estaba tranquilo”, pero cuando se le pidió vaciar su mochila, repentinamente sacó una pistola calibre 22 “cargada, lista para usar y disparó” al grito de “Allah akbar” (Alá es Grande), hiriendo en un hombro al agente Christian Movio, de 36 años.

El otro oficial, el policía a prueba, de 29 años, Luca Scattá, disparó contra Amri, al que hirió en un costado, lo que le causaría su muerte después de 10 minutos.

Testigos informan que paramédicos trataron de revivir al extremista sin conseguirlo.

CASUALIDAD. “Fue por casualidad que lo descubrimos durante un control rutinario, parece absurdo pero es la verdad”, admitió el jefe de la policía de Milán, Antonio de Iesu, al agregar que este hombre “no tenía papeles, era un fantasma” y lo identificamos por sus huellas dactilares, que coincidieron con las encontradas en el camión del atentado en el bazar navideño de Berlín.

“Sólo cargaba el arma con la que disparó, no tenía teléfono celular, llevaba un pequeño cuchillo y pocos cientos de euros”, explicó el jefe policial.

Por otra parte desde Alemania, el gobierno de la canciller Angela Merkel confirmó la muerte del extremista y agradeció el apoyo del gobierno italiano.

Asimismo, Merkel, a travñes de un comunicado, dijo que la muerte del atacante de Berlín no frena amenaza terrorista, por lo que seguirá reforzada la seguridad.

El gobierno de Italia calificó de héroes nacionales a los dos oficiales que participaron en el tiroteo.

DUDAS. Tras la muerte del extremista, las autoridades antiterroristas italianas ya investigan cómo es posible que, además de haber estado un año viviendo en Alemania sin papeles, Anis Amri fuera visto en una mezquita siete horas después de haber arrollado a cientos de personas en el bazar navideño sin ser detenido.

Otra interrogante es cómo logró, con todas las fuerzas de seguridad europeas tras él, llegar a Italia después de haber perpetrado un atentado de tal magnitud.

 

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