Profesor Humberto Moreira Valdés, ex gobernador de Coahuila - Arturo Maximiliano García | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 26 de Enero, 2017
Profesor Humberto Moreira Valdés, ex gobernador de Coahuila | La Crónica de Hoy

Profesor Humberto Moreira Valdés, ex gobernador de Coahuila

Arturo Maximiliano García

No hace muchos años, su figura surgió casi de manera inesperada como un nuevo actor de la política nacional de un partido que marchaba con gran fuerza hacia lo que parecía imposible una década atrás, su regreso a Los Pinos.

Liderados en ese entonces por quien sería sin duda el candidato del PRI a la Presidencia, su colega gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, éste tomó la decisión de ungirlo como dirigente nacional, cargo para el cual se dice que contó también con el beneplácito de la entonces poderosa dirigente magisterial Elba Esther Gordillo

Sus formas, que rompían con algunos moldes de otros presidentes del PRI, parecían traer frescura al cargo, además que venía aparentemente precedido de gran popularidad en su tierra. El sentimiento en el ambiente político y de los medios de comunicación era que había sido también un buen gobernador, dejando resultados positivos en Coahuila antes de separarse de su cargo, lo que explicaba precisamente su llegada como dirigente.

Sin embargo, todo se desmoronó en tan solo 272 días como líder del PRI, periodo en el que ganó todas las contiendas que se disputaron durante su gestión, incluida la del Estado de México, pero durante el cual a su vez se convirtió en un blanco constante de ataques políticos por revelaciones sobre irregularidades en su administración como gobernador, responsable por acción u omisión, particularmente en el tema del descomunal endeudamiento que acumuló su estado.

El desgaste que sufría su persona permeaba a la imagen de su partido, que luchaba por presentarse como una institución renovada en sus ideas y en sus cuadros, por lo que tendría que ser sacrificado para no poner en riesgo la elección del 2018. Su renuncia no vino acompañada de un premio de consolación, como pudo haber sido una candidatura plurinominal, y sólo tendría consuelo en haber logrado dejar a su hermano Rubén Moreira como gobernador en su estado.

Así pasó a la sombra, de donde sólo salió a partir de un episodio difícil tras su detención en España, que influyó sin duda en su decisión de regresar a México y a Coahuila, cuyos electores habrán de tener la oportunidad de premiarlo o castigarlo en la boleta en los comicios locales de 2017, donde se presentará como candidato a diputado local.

Por supuesto, la noticia de su reinserción a la política no ha sido bien recibida por su actual dirigente nacional, Enrique Ochoa, quien lucha, con poco éxito, por deslindar al PRI de figuras como Duarte o Borge, nombres a los que se suma el suyo y que habrá de ser controvertido y explotado por los opositores. “No me ayudes, compadre”, dirá Ochoa.

Algo tendrá usted, profesor Moreira, que puede desafiar a tantos que en su propio partido quisieran que su nombre no estuviera presente en las boletas, en una elección de por sí cuesta arriba para el PRI, pero en la que ha logrado amarrar prácticamente su candidatura a la diputación local por el Partido Joven que irá en una gran alianza estatal con el PRI. Será, profesor Moreira, un arma de doble filo, que lo reivindique y le otorgue el fuero tan socorrido por muchos, o sea, el veredicto final de un electorado que no quiere verlo de nuevo en cargo alguno.


maximilianogarciap@gmail.com
@maximilianogp

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