El futuro del imperio - Isidro H. Cisneros | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 26 de Enero, 2017
El futuro del imperio | La Crónica de Hoy

El futuro del imperio

Isidro H. Cisneros

El próximo cambio de gobierno en Estados Unidos plantea escenarios inquietantes. Desde las amenazas contra los migrantes mexicanos hasta las recientes declaraciones sobre la necesidad de incrementar el poderío nuclear de los Estados Unidos, el futuro presidente Donald Trump encarna un desafío de grandes proporciones para la política exterior de nuestro país. Ha sostenido reiteradamente que a nivel interno y externo “las cosas cambiarán radicalmente a partir del 20 de enero”. Representante de una nueva fase del conservadurismo mundial, con sus solas declaraciones genera crecientes tensiones en el planeta, pero no sólo es su discurso lo que preocupa, sino también el hecho de que los republicanos controlarán en su totalidad la Cámara baja y el Senado, lo que otorgará al nuevo presidente amplios poderes en materia de política exterior.

Hace unos días, con sus intervenciones a favor de los asentamientos judíos motivó el voto de abstención de la administración del presidente Obama en el Consejo de Seguridad de la ONU, en una resolución inédita que condena dichos asentamientos israelíes en territorios palestinos. De la misma forma, sus propuestas para modificar las relaciones con Rusia y con China, resultan otro punto de preocupación para la comunidad internacional. Las nuevas alianzas, motivaciones y enfoques que podría adoptar la política exterior de los Estados Unidos durante los siguientes años, obligan al diseño de innovadoras estrategias políticas por parte de nuestro gobierno.

El debate relativo al problema de si México debe revisar su alianza política con los EU —y en qué grado y de qué manera— no es nuevo, dado que plantea el tema siempre problemático de definir, actualmente, qué cosa representa y en qué consiste el interés nacional mexicano. El debate evidencia dos concepciones sobre el rol que nuestro país podría desempeñar en esta nueva fase de la globalización conservadora. La primera se refiere al principio de la soberanía política, según la cual es mejor mantener un grado relativo de autonomía nacional frente a los EU. En el pasado esta estrategia dio vida a un conjunto de doctrinas, escuelas de pensamiento y de estrategia diplomática, fundadas en el principio de la no intervención en los asuntos internos de otros Estados. Esta concepción política desempeñó muy bien la doble función de mantener nuestra identidad nacional frente a las pretensiones expansionistas norteamericanas y de garantizar un mínimo de autonomía en los foros mundiales.

La segunda concepción plantea que en la agenda aparece una novedosa configuración de fuerzas y alianzas políticas, y un modo particular de organización de los mercados mundiales, que harían posible una estrategia, al mismo tiempo defensiva y ofensiva en el interés de nuestro país. Una intervención renovada para el nuevo contexto internacional. La gran frontera que compartimos; los millones de migrantes mexicanos que viven en los Estados Unidos; las tendencias a una cada vez más amplia integración económica y financiera; los problemas comunes asociados al narcotráfico y la delincuencia, entre otros, son retos difíciles de enfrentar, pero que también abren grandes posibilidades para identificar el nuevo interés nacional de México, en una situación que ofrece ventajas y riesgos que debemos asumir.

isidroh.cisneros@gmail.com
@isidrohcisneros
agitadoresdeideas.com

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