2016. ¿Un año para el olvido? - Luis David Fernández Araya | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 26 de Enero, 2017
2016. ¿Un año para el olvido? | La Crónica de Hoy

2016. ¿Un año para el olvido?

Luis David Fernández Araya

En México muchos de los que opinan de política y economía sostienen que este año está para olvidarse. Para algunos significa alivio por el año que termina, sin embargo, es inevitable no encontrarnos con reflexiones de toda índole desde las pesimistas hasta aquellas que ven con optimismo al 2017.
Pero lo que es cierto es que 2016 termina con contrastes, como terminó el 2015, el 2014, etcétera, es decir, se trata no de un año, sino de muchos en los que México, como otras naciones termina con una larga lista de reflexiones y hasta turbulencias de las que nadie está exento.
Porque parecería que la catástrofe es casera, como si los problemas sólo estuvieran en nuestro país, pero no es así, mucho de lo que padecemos sin duda, se debe a la permanente interacción con los otros, la interconexión entre economías, entre política, entre mercados, por eso un análisis que concluya que lo que pasa en México es culpa de nosotros no pasa de ser simplista.
Tenemos lecciones en lo económico, lecciones que nos indican que contar con fundamentos económicos es adecuado para amortiguar los cambios de paradigmas económicos que el mundo está presentado (Trump y su visión del fortalecimiento de la economía hacia dentro o bien la salida de Gran Bretaña del Brexit). Lo que implica empezar a realizar una reflexión fuerte sobre la necesidad de virar de modelo económico que no se descuide lo que pasa afuera de nuestra casa, pero comenzando por uno que vele por nuestras propias necesidades. El libre comercio ha sido cuestionado como vía para el crecimiento, sin embargo, esto no es del todo cierto, porque el libre comercio sigue siendo una herramienta en un mundo abierto, pero no puede ser la respuesta absoluta. El libre comercio conlleva inversiones, intercambio de tecnología, adquisición de conocimientos, aprendizaje (es más fácil y menos costoso aprender que inventar), oportunidad de obtener ventajas comparativas, pero ni es la respuesta absoluta para el crecimiento y desarrollo económico pero tampoco podemos prescindir de él.
Estamos hablando de una oportunidad de nuevos caminos, aun cuando parezca que el mensaje que se mandó es el de la superioridad de la ignorancia sobre las fórmulas de siempre; aun cuando exista el fundado temor que el mundo se está decantando por el populismo, ya sea de derecha o de izquierda, lo cierto es la lección también debe pasar por una autocrítica de aquello que se ha dejado de hacer para que se vote por estas opciones.
Debemos de pasar de ser un país con Senadores de izquierda golpeando con la derecha piñatas del próximo presidente de los Estados Unidos, como una muestra de nuestro nivel de diplomacia; así no se resuelven los problemas sino siendo generadores de opciones para nuestro mercado interno, en dos vías, la primera para fortalecer la economía hacía el interior, sin olvidarnos del comercio internacional, la segunda que dicho fortalecimiento tenga un contenido social. 2016 se queda nosotros como una reflexión permanente de lo que no queremos en el 2017.
Aprovecho para enviar a este medio de comunicación mi agradecimiento durante el presente 2016, les deseo, así como a los lectores un mejor año 2017.

@luisdavfer

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