Prevé Banxico que inflación bajará a 3% hasta 2018 | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 26 de Enero, 2017

Prevé Banxico que inflación bajará a 3% hasta 2018

 La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) informó que las previsiones para la inflación general anual indican que esta cerrará 2016 ligeramente por arriba de 3 por ciento. Para la inflación subyacente también se estima que finalice el año por encima de dicho nivel.

Para 2017, se prevé que tanto la inflación general, como la subyacente, se sitúen por arriba del objetivo de inflación, acercándose ambos indicadores a niveles próximos a 3 por ciento hasta el final de 2018.

En noviembre, la inflación general anual se ubicó en 3.31 por ciento, lo que significó un incremento respecto al 3.06 por ciento que exhibió en octubre. Este comportamiento fue resultado tanto de la tendencia gradual al alza que ha venido presentado la inflación subyacente, como de la mayor tasa de variación anual del índice no subyacente.

La inflación subyacente anual aumentó de 3.10 a 3.29 por ciento en el periodo referido. La evolución de este indicador ha sido afectada en los últimos meses por la depreciación de la moneda nacional, cuyo impacto se ha reflejado principalmente en los precios de las mercancías.
No obstante, si bien se mantiene en niveles inferiores a 3 por ciento, en el último mes la tasa de variación anual del subíndice de precios de los servicios tuvo una mayor contribución al incremento
de la inflación subyacente.
Este incremento se debió, principalmente, a un efecto de baja base de comparación en los precios
de los servicios de telefonía móvil. El índice no subyacente aceleró su ritmo de crecimiento anual, de 2.95 a 3.34 por ciento entre octubre y noviembre. A este incremento contribuyeron, principalmente, los aumentos de precio en algunos productos agropecuarios, así como en las gasolinas en las ciudades de la frontera norte del país.

Las medianas de las expectativas de inflación provenientes de la encuesta que levanta el Banco de
México entre especialistas del sector privado aumentaron para el cierre de 2016 y 2017 al anticipar
un incremento temporal en la inflación. En particular, la mediana para el cierre de 2016 pasó de 3.25 por ciento en la encuesta de octubre de 2016 a 3.40 por ciento en la de noviembre, en tanto que la
correspondiente al cierre de 2017 aumentó de 3.53 a 4.00 por ciento en el mismo lapso. Por su parte, como reflejo principalmente de una mayor inflación esperada para los siguientes dos años, la mediana de las expectativas de inflación para los siguientes 4 años también se incrementó, al pasar de 3.41 por ciento en octubre a 3.53 por ciento en noviembre. No obstante, las expectativas de inflación para horizontes de más largo plazo se mantuvieron sin cambio en 3.4 por ciento. También destaca que la dispersión de las previsiones de inflación de la última encuesta se amplió de manera significativa con respecto a la observada en la encuesta anterior. En cuanto a las expectativas de inflación implícitas en las cotizaciones de instrumentos de mercado para horizontes de largo plazo (extraídas de instrumentos gubernamentales con vencimiento a 10 años), estas permanecen moderadamente por arriba de 3 por ciento, mientras que la prima por riesgo inflacionario
aumentó, manteniéndose en terreno positivo, luego de haber permanecido por un tiempo prolongado en niveles negativos.

Las previsiones anteriores están sujetas a riesgos. Al alza, que derivado de la incertidumbre que
prevalece en el entorno externo, la moneda nacional experimente depreciaciones adicionales que afecten las expectativas de inflación y su comportamiento. Otro riesgo es que se presenten incrementos súbitos en los precios de los bienes agropecuarios y de las gasolinas, si bien su impacto sobre la inflación tendería a ser transitorio. Como riesgos a la baja se contempla la posibilidad de reducciones adicionales en los precios de algunos insumos de uso generalizado, tales como los servicios de telecomunicación, como consecuencia de las reformas estructurales. Igualmente, que la actividad económica nacional presente hacia adelante un dinamismo menor al anticipado, lo que reduciría la posibilidad de que se presenten presiones inflacionarias por el lado de la demanda agregada.
Por último, no se puede descartar una apreciación de la moneda nacional si las medidas más extremas que ha insinuado la administración entrante en Estados Unidos no se llevan a cabo.

 

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