El año de la belga - Marcel Sanromà | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 09 de Marzo, 2017
El año de la belga | La Crónica de Hoy

El año de la belga

Marcel Sanromà

Este próximo 28 de enero, China iniciará su año del gallo, mientras que nosotros, los que nos regimos por el calendario gregoriano, iniciamos ayer el año de la belga, recordando aquella célebre por infausta portada del diario Metro el día después del atentado que mató a 32 personas en Bruselas el pasado marzo.

De hecho, podríamos establecer un nuevo calendario, regido por los acontecimientos que marcan nuestras vidas, igual que los historiadores suelen ponerse de acuerdo para situar la inflexión entre períodos históricos en momentos clave, como pueda ser el “descubrimiento” de América o el fin de la Segunda Guerra Mundial. En este nuevo calendario, el año de la belga iniciaría el 20 de enero, día en que Donald Trump cumplirá la profecía distópica que proyectaron Los Simpson en 2000 y se convertirá en presidente de EU.

Sin embargo, el 1 de enero de nuestro todavía calendario gregoriano ya rige el inicio del año de la belga, anteriormente conocido como 2017. La guerra continúa en Siria pese a la tregua, Turquía inició el año con otro horripilante atentado terrorista con 40 muertos, y aquí, por ejemplo, tenemos el gasolinazo. Hasta la pacífica España inició el año con un tiroteo con un muerto  y un herido en una de las principales avenidas de Barcelona. Nadie se libra.

El año de la belga va a presentarnos la renovada y desconcertante alianza ‘de facto’ entre Estados Unidos y Rusia, otrora archi enemigos. Veremos más muertos en atentados yihadistas, no les quepa duda. Veremos más fábricas que explotarán en China; más mineros muertos en Rusia. Asistiremos también a más y más y más feminicidios en toda América Latina y a la aprobación de más leyes transfóbicas en Estados Unidos.

También continuarán persistiendo la mutilación genital femenina en algunas regiones de África y la sumisión de la mujer al hombre en algunas culturas regidas por el islam más grosero y por el catolicismo más puro. Y, finalmente, la extrema derecha más xenófoba continuará disfrutando de su auge en Europa, e incluso tratará de hacerse con el poder en Francia, en las elecciones de mayo.

Tendremos también buenas noticias y grandes historias, como el relato de ese padre de familia que se salvará a última hora de morir carbonizado porque perdió ese otro avión se estrellará contra una montaña en quién sabe dónde. Muchos migrantes lograrán probablemente, también, esquivar milagrosamente el destino de morir ahogados en el mar y perseguirán sus sueños en nuevos países.

En lo personal, todos gozaremos de nuestros altibajos, y seguimos estando obligados a perseguir la felicidad con el mismo ahínco con que un depredador persigue a su desayuno. Pero el mundo va a continuar sufriendo la desdicha que causan la intolerancia, el miedo y el odio al diferente, la ignorancia, la usura del capitalismo, el desprecio al pobre y todas las malas cualidades e instintos primarios que hacen de este mundo un lugar tan inhóspito y antipático para tantos millones y millones y millones de personas desafortunadas..

 

Marcelsanroma@gmail.com

 

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