“La genómica mexicana ofrecerá soluciones en salud y agricultura”: Selene Fernández Valverde | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 09 de Marzo, 2017

“La genómica mexicana ofrecerá soluciones en salud y agricultura”: Selene Fernández Valverde

La doctora Selene Fernández laboró en la Universidad de Queensland, Australia, y en 2015 regresó a México como investigadora del Langebio.

México cuenta con grupos fuertes en investigación genómica. Entre otras cosas, estos científicos pueden ayudar al país a entender y enfrentar enfermedades animales y vegetales, cuyo origen está asociado a partes del genoma que no habían llamado la atención, como las moléculas de Ácido Ribonucléico (ARN) no codificante, explicó a Crónica Selene Fernández Valverde, ganadora de la Beca L’Oréal, Mujeres en la Ciencia 2016 y una de las expertas más destacadas en México en el estudio del ARN no codificante.

El ARN es un conjunto de moléculas que está dentro de cada célula. Antes se pensaba que se producía casi exclusivamente como un intermediario para generar proteínas. Hoy se sabe que diversos ARN tienen funciones como controlar los niveles de expresión de los genes o como andamios para el ensamble de grupos de proteínas.

Los ARN no codificantes son moléculas que originalmente no causaron gran interés porque se supo que no participaban como intermediarios para la producción de proteínas, como hacen otras moléculas de ARN. Sin embargo, en los últimos años se ha descubierto que tienen funciones biológicas importantes, por ejemplo, el ARN Xist se encarga de silenciar uno de los dos cromosomas X en mujeres; otro ARN largo no codificante llamado HOTAIR contribuye a la metástasis invasiva de tumores cancerígenos; además, más del 80 por ciento de los cambios genéticos o mutaciones asociados a enfermedades se localizan en regiones del ADN que no tienen genes de proteínas.

Fernández Valverde es considerada como una de las repatriaciones exitosas para el sistema científico mexicano, después de haber estudiado y laborado más de un lustro en la Universidad de Queensland, Australia. Desde 2015 trabaja, en Irapuato, Guanajuato, donde es jefa de un grupo de investigación en el Laboratorio Nacional de Genómica de la Biodiversidad (Langebio). Ahí, ha enfocado sus esfuerzos en comprender los cambios rápidos que se presentan en muchas estructuras de ARN.

En entrevista detalló que dentro de las largas y microscópicas cadenas que forman el genoma de plantas y animales hay secuencias muy estables, como las que ayudan a la producción de la proteína colágeno, que se han mantenido casi sin cambios desde que aparecieron en algunos animales marinos hace cientos de millones de años. En cambio, hay secuencias de ARN que cambian muy rápido, pero siguen siendo funcionales. Esto es algo que a muchos científicos interesa entender.

“Para lo que voy a aplicar la beca Mujeres en la Ciencia, es para estudiar las interacciones de algunas de estas secuencias moleculares de ARN no codificante y encontrar a qué proteínas se están pegando. La propuesta, por la que me otorgaron la beca, es hacer microarreglos donde tenemos pegada una parte de cada molécula de proteína que existe en el cuerpo humano y a estos fragmentos de proteína se les pega otra molécula que es una secuencia larga de ARN no codificante (Long non coding ARN) y así puede uno identificar a qué tipo de proteínas se está pegando. La idea es saber qué hacen las diferentes partes y qué parte se pega con cuál proteína”, indicó la experta.

INMERSIÓN GENÓMICA.Cuando estaba en la preparatoria, Selene Fernández pensaba estudiar Economía, pero al conocer detalladamente los programas pensó que “ese plan no funcionaría”, así fue así como decidió buscar una carrera que estuviera enfocada a otra de sus pasiones, la biología. Buscó programas de estudio en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y así fue como encontró el programa de una nueva carrera que comenzaría a impartirse en las instalaciones de la UNAM en Cuernavaca, Morelos: la licenciatura en Ciencias Genómicas.

“Realmente no tenía mucha idea de lo que se trababa la carrera y al leer me di cuenta de que se trataba de trabajar mucho con el ADN y los genes. Fue una carrera con un programa bastante fuerte en el que llevamos mucha computación y programación; matemáticas y estadística; biología evolutiva y biología molecular. A mí me encantó y puedo decir que me encontré con la carrera adecuada. Además, era una generación con muy pocos estudiantes y teníamos mucha atención de los profesores e investigadores. Entre los graduados, más de 60% llegó hasta el grado de doctorado o postdoctorado”, explicó.

Al concluir la carrera, Selene Fernández pudo establecer contacto con un grupo de investigación, en la Universidad de Queensland, Australia, donde trabajaban temas que a ella le habían interesado mucho durante sus estudios de licenciaturas. Viajó a Australia y ahí no sólo pudo concluir sus estudios, sino que obtuvo trabajo y permaneció más de cinco años.

Al regresar a México, en 2015, ha enfocado sus esfuerzos en entender la evolución del ARN en plantas debido al interés que tienen para México desde los puntos de vista de seguridad alimentaria y protección a la biodiversidad.

“Es este un campo muy vasto porque hay plantas modelo, como la Arabidopsis thaliana, que tienen más de 6 mil ARN no codificantes y sólo se conocen 3. Esta es el área donde estaremos enfocando nuestros esfuerzos. Primero queremos entender el sistema en plantas modelo como la Arabidopsis thaliana, cuya genómica ha sido muy estudiada y después veremos cuál de estos conocimientos se puede extrapolar a otras plantas. Así se trabaja en animales también”, concluyó la doctora Fernández.

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