2017. Bienvenidos a la pesadilla - Juan Manuel Asai | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 09 de Marzo, 2017
2017. Bienvenidos a la pesadilla | La Crónica de Hoy

2017. Bienvenidos a la pesadilla

Juan Manuel Asai

Para emerger con banderas desplegadas de situaciones límite, William Faulkner decía que lo primero es asumir que el miedo es lo más bajo que hay. Una vez asumido eso olvidarlo para siempre. Tener la consigna de prevalecer a partir de valores distintivos del espíritu humano como el sacrificio, la resistencia, la compasión, el honor.

Lo pongo sobre la mesa porque el 2017 asusta, es una pesadilla. Si el miedo nos paraliza el espantajo se saldrá con la suya. Fuimos, como nación, acumulando los elementos para una tormenta perfecta. Hoy que la tormenta perfecta aparece en el horizonte lo que procede no es correr a meternos debajo de la cama. Si lo que hicimos por décadas nos metió en el callejón, hay que hacer cosas diferentes para encontrar la salida.

Una de esas cosas diferentes, acaso la principal, es que durante este año que empieza los ciudadanos asuman un papel protagónico y dejen de ser, como han sido por décadas, parte de la escenografía. Ciudadanos valientes, informados, mayores de edad, sin miedo a explorar caminos hasta ahora desconocidos, que tomen el control de su destino. Los políticos, ya lo vimos, no pudieron con el paquete.

Problemas ancestrales que limitan el margen de acción del país, como la desigualdad social, la corrupción y su aliada la impunidad no cayeron del cielo como castigo divino, no son una fatalidad, las construimos entre todos, unos más otros menos, pero con el concurso de la población. Repartimos muy mal la riqueza generada, eso crea pobreza, resentimientos, violencia. La corrupción y la impunidad constituyen los cimientos de un sistema de impartición y procuración de justicia que tiene a buena parte del país fuera del Estado de Derecho. Lo que intento establecer es que así como lo montamos se puede desmontar. Hay  que tener el arrojo de hacerlo.

Decía arriba que el 2017 espanta, es una pesadilla. Acumula señales nefastas, de peligro inminente. El entorno internacional es adverso. A causa de un voto de castigo al sistema gringo que muy pocos vieron venir, dentro de poco asumirá el poder en Washington Donald Trump, que tiene a México en la mira. Trump construirá un muro fronterizo, revisará el TLC y sacará de Estados Unidos a todos los mexicanos indocumentados que pueda. Ha dicho que su meta inicial son tres millones. Si lo hace no es sorpresa, lo anunció, si acá no estamos listos el problema es nuestro. La presidencia de Trump marcará un antes y un después en la relación bilateral y tal vez deje la elección de que es un error poner todos los huevos en una sola canasta.

A ese entorno internacional adverso se añaden problemas internos de todos los calibres, algunos quedaron mencionados como la desigualdad, la inseguridad, la corrupción. El tema del gasolinazo despertó los apetitos de los que ven la oportunidad de desestabilizar al gobierno y su partido, el PRI, para sacarlos de competencia electoral en el 2017 y el 2018. Los jaloneos vienen fuertes. La fealdad del año nuevo no debe dar lugar a un miedo paralizante sino a la movilización ciudadana para estar cada vez mejor informada y con mayor capacidad para transformar al país por medio del poder del voto. La inmensa mayoría de todos estará aquí para rendir cuentas de lo que hagamos este año, de manera que al final del ciclo podamos celebrar que despertamos de la pesadilla. En el 2017 nadie tiene permiso de rajarse.

jasaicamacho@yahoo.com

@soycamachojuan

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