Cultura

No voy a crear eternos estudiantes, sino artistas, dice Francisco Araiza

Entrevista. El tenor habla de la cátedra que ofrece en el Conservatorio Nacional de Música con 12 alumnos, donde el género de estudio es el Lied. El objetivo es forjar músicos de excelencia, porque “un artista es aquel que llegó a un punto de perfección instrumental y puede desarrollar una opinión de lo que interpreta”

"No quiero crear eternos estudiantes, sino artistas que en determinado momento requieren cierto consejo, observación, pero que sean autónomos”, asegura el tenor Francisco Araiza con respecto a la cátedra que lleva su nombre y que comenzó el 5 de diciembre de 2016 y termina en junio de este año en el Conservatorio Nacional de Música.

En entrevista, el tenor señala que la Cátedra Francisco Araiza tiene el objetivo de formar músicos de gran excelencia artística. “Un artista es aquel que ha llegado a un cierto punto de perfección instrumental, de sapiencia musical, de instinto y experiencia para poder desarrollar una opinión de lo que interpreta. En el momento en el que sea capaz de darle una visión propia, es cuando se podrá llamar artista”.

LIED. Con el paso de las sesiones los participantes se harán expertos en Lied, y Francisco Araiza explica que optó por ese género debido a las capacidades que obliga a desarrollar: “Es la disciplina de los reyes, la más difícil que existe, pero la más generosa en cuanto a las posibilidades de poder formar verdaderos artistas”.

Otra de las razones es que ya existió una cátedra similar en el Conservatorio Nacional de Música que era impartida por el compositor Ernesto Roemer: “Me tocó vivir esa clase y me acuerdo que acercarse al salón era como acercarse a un santuario. El que entraba salía iluminado”.

El tenor recuerda que el Lied es un género que contribuyó para que se le abrieran muchas puertas e incluso a su llegada a Europa se le consideró como sucesor de Fritz Wunderlich. “No sólo les voy a enseñar a cantar Lied, sino que les voy a enseñar a cantar con una técnica perfecta, a analizar las obras, a aprender cómo se investiga y obligarlos a leer y aprender los idiomas, en especial el alemán”.

“Al intérprete le toca pensar qué quiere el compositor si escribe una dinámica de composición en el piano. La investigación que requiere esta disciplina es de la más profunda que existe, esas composiciones se tienen que ver hasta con microscopio, para poder llegar al mensaje que quiso dar el compositor”, añade.

La enseñanza del Lied en el Conservatorio Nacional de Música sí está en el plan de estudios, aunque desde el punto de vista del tenor, “muchos de los maestros y maestras han sido grandes intérpretes de este género, pero una clase de élite no ha existido después de la clase de Ernesto Roemer. Ahora, aspiramos a lo excelso, queremos crear en México una cátedra que existió una vez y que no continuó porque no hubo sucesor”.

ESCENARIOS. Al ser cuestionado sobre la disponibilidad de recintos, Francisco Araiza dice que México está preparado, pues considera que es el Lied es una “disciplina que está regresando, justo por lo que es y porque hay gente en lugares donde se pueden tomar decisiones, que dicen que tenemos que impulsar este proyecto porque eso va a crear mejores artistas”.

Francisco Araiza ejemplifica con el caso de Viena, donde hay cooperaciones que tienen ciclos de Lied: “Yo creé  la asociación civil Nuevos Maestros de Lied, que desgraciadamente voy a tener que eliminar, o traeré a México porque ya no estoy dando clases en Europa”.

PARTICIPANTES. La Cátedra Francisco Araiza se da en el marco del 150 aniversario del Conservatorio Nacional de Música y sólo tuvieron acceso algunos cantantes.  

El tenor indica que para la selección de los participantes se formaron dos gremios de profesores, uno de la Escuela Superior de Música y el segundo del Conservatorio, que, en conjunto con él, eligieron a los 12 participantes, 8 del Conservatorio, 5 hombres y 3 mujeres; mientras que de la Escuela Superior de Música son 4:  3 tenores y 1 soprano.

“No esperaba encontrarlos aquí a todos, por eso dejé algunas puertas abiertas, para poder invitar a alumnos de otras escuelas de la Ciudad de México, del país o algunas de nivel internacional”, dice Francisco Araiza.

En cuanto a la marcada presencia de hombres seleccionados, el tenor apunta que nunca ha habido tenores, por ser la cuerda que menos existe, pero ve a México como un país privilegiado, por ser una demarcación en la que han nacido varios tenores.

SURGIMIENTO DE LA IDEA. El proyecto nació cuando María Cristina García Cepeda, directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes, se puso en contacto con el tenor hace tiempo, sin embargo, no se concretó.

“Tengo muchas ofertas como profesor huésped en el extranjero, pero cuando Maraki (como se le conoce a la funcionaria) nos contactó hace dos año y medio, la idea no se pudo llevar a cabo por el recorte presupuestal. En este caso, para 2017, no hay cambios por el recorte y es un proyecto que continuará”, relata el tenor.

2017. El 7 de junio de 2016, Francisco Araiza, Ramón Vargas y Javier Camarena se presentaron en la Sala Nezahualcóyotl con Gala 3 Generaciones: “El espectáculo volverá a presentarse en México e iniciará una gira por América Latina, Europa y Asia. No tendrá cambios porque es de tres generaciones de mexicanos con carrera a nivel mundial, hasta ahorita no veo a otros”.

A la par de la Cátedra y la Gala 3 Generaciones, Francisco Araiza ofrecerá conciertos en los que interpretará composiciones de Hugo Wolf.

 

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