Día 3 de protestas: se suman peatones y automovilistas | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 09 de Marzo, 2017

Día 3 de protestas: se suman peatones y automovilistas

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Por tercer día consecutivo, grupos de personas, unos organizados por asociaciones civiles y otros “por nuestra propia voluntad”, se manifestaron y bloquearon algunas gasolineras de las 16 delegaciones de la Ciudad de México.

Sin embargo, fue a lo largo de la calzada de Tlalpan donde se observó un mayor número de protestas, unas 14; incluso en algunas se impidió la operación.

Desde las 09:00 horas los inconformes por el alza en el precio de los combustibles arribaron a los establecimientos, ubicados en los alrededores de las estaciones del Metro General Anaya, Ermita, Villa de Cortés y Viaducto.

Las manifestaciones se hicieron de forma simultánea en las estaciones de servicio, esto con el fin de llamar la atención de las personas que conducían del Centro Histórico hacia Taxqueña y viceversa.

A pesar de que los grupos eran reducidos, pues estaban conformados por no más de 30 personas, provocaron afectaciones viales en la arteria.

Sin embargo, contrario a lo que se esperaba, recibieron el apoyo de los automovilistas, transportistas, camioneros y peatones, quienes, unos con sus cláxones y otros con el puño en lo alto, aprobaban la manifestación.

Aunque tampoco faltaron los capitalinos que con recordatorios familiares e insultos hicieron evidente su molestia por el intenso tránsito que había en la vialidad.

Sólo que ahora eran más las muestras de apoyo que las de repudio.

Incluso algunos taxistas y uno que otro automovilista hicieron fila sobre la avenida para que un grupo de personas les escribiera en el parabrisas: “No al gasolinazo”, con plumón, que se utiliza generalmente para anunciar que se vende un carro, o con tinta para pintar zapatos.

Un niño de no más de 10 años fue uno de los manifestantes de la gasolinera en General Anaya. Estaba insolado y cansado. La molestia en su rostro era evidente. Pero aun así mantenía en sus manos la pancarta que crearon sus padres. 

“Agarra esta cartulina mejor”, le decía su madre cada que algún fotógrafo se acercaba a él.

Mientras tanto, en la estación de servicio de Villa de Cortés, la mayoría de los policías que se encontraban resguardando a los inconformes apoyaban la protesta.

“Qué bueno que esté pasando esto. A ver si esta gente que está alzando la voz logra algo. Al menos ellos pueden hacer algo, por eso mejor ni meternos, ellos también están peleando por nosotros”, decía uno de los uniformados a sus compañeros.

Los policías se acercaban a conversar con los manifestantes, aquello más que una protesta parecía una reu­nión de viejos amigos, pues las risas y bromas no se hicieron esperar.

A las gasolineras también acudió el grupo de defensores de derechos humanos llamado Marabunta, con el fin de prevenir cualquier tipo de altercado entre quejosos y los elementos de la Secretaría de Seguridad Pública.

Los usuarios del Metro no dudaron en unirse a los manifestantes, algunos mientras esperaban en el andén la llegada del Metro, gritaban y aplaudían; otros optaron por salirse de la estación para integrarse al bloqueo.

En la mayoría de los centros de abasto se encontraban los despachadores de gasolina, dijeron estar a la espera de que “estos güeyes se quiten para empezar a trabajar”.

Christian y Mariana portaban su uniforme color verde con los logotipos de Pemex, al principio parecían estar molestos de no poder laborar, pero con el paso del tiempo comenzaron a tomar la manifestación con algo de picardía y burla.

Mientras los quejosos gritaban sus consignas, ellos jugaban, se abrazaban e incluso se dieron muestras de afecto que hacen suponer que tienen una relación afectuosa.

Un despachador puede atender de 20 a 25 carros en una hora de servicio, obteniendo alrededor de 5 pesos por atención brindada. No obstante su comportamiento haría pensar a cualquiera que poco les importaba haber perdido más de 350 pesos por las tres horas que les impidieron vender gasolina.

TAMBIÉN LLEGARON AL SAT. La cita fue a las 11:00 horas. El punto de concentración, las oficinas del Servicio de Administración Tributaria en avenida Hidalgo y la queja, la misma del domingo 1 de enero: “el gasolinazo”.

Los manifestantes arribaron al lugar con todo aquello que sirviera para hacer ruido, y al mismo tiempo comenzaron a gritar: “no al gasolinazo” y “mexicanos unidos jamás serán vencidos”.

Así comenzaron su protesta. Los trabajadores que se encontraban en el interior se asomaban, unos se reían y otros insultaban a los manifestantes.

Luego de 40 minutos anunciaron la retirada del lugar, no sin antes dejar más de 30 pancartas pegadas en las rejas de la dependencia.

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