La canasta básica está atada a la gasolina... sube y sube | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 09 de Marzo, 2017

La canasta básica está atada a la gasolina... sube y sube

Aquí, donde se controlan los precios, es el eco del incremento a la gasolina que traslada a los productos básicos.

Aquí, donde se controla el precio nacional de diversos productos de la canasta básica, se agolpan los reproches de comerciantes, bodegueros y transportistas. 

Unos oficializan alzas en el kilo de cebolla, ajo, chile y zanahoria; otros exigen un mejor pago en fletes… Son los ecos del incremento al combustible en la Central de Abasto.

—No me queda otra que aumentar por lo menos un 15 por ciento el costo del flete, porque no sólo subió el diésel sino también el peaje en algunas casetas —dice don Salvador Hernández Franco, quien llegó desde Cuautla, Morelos, con una carga de cebollas para la bodega K-25, donde esta verdura se oferta a 12 pesos el kilo, cuando a finales del año pasado valía nueve pesos. 

“¿Qué le hace uno, si el transporte se nos subió a las barbas? —justifica el bodeguero Hector Miguel.

En la K-23, la cebolla de 10 pesos pasó a 14, y la de 11 a 15 pesos.

“La cebolla va de la mano de la gasolina, sube y sube, es de los artículos más afectados”, dice el encargado Roberto Cruz.

¿Y el ajo?

—También fue golpeado. Estaba a 70 pesos el kilo y ahora no lo damos a menos de 80.

Cuatro pasillos adelante, en la zona de los chiles, Crónica logró constatar un panorama similar…

Don Carlos Cruz, transportista desde hace 30 años, salió a las tres de la tarde del martes de Tampico, Tamaulipas, con su camión repleto de chiles, en especial jalapeños y serranos. Es una entrega para la bodega O-33.

“Lo del combustible nos dio en la madre —dice—… El viaje rodado lo hacía con 500 litros de diésel y me gastaba como 7 mil pesos, ahora gasté 8 mil 400 pesos, es una gran afectación para mi bolsillo, para mi familia”.

¿En cuánto cobró el flete el año pasado?

—Un promedio de 13 mil pesos, pero ya no podrá mantenerse.

Tendrá que subirlo un poco…

—Un mucho, por lo menos dos mil pesos: con 15 mil ya la libro. Antes te quedaban 5 mil pesos de ganancia, ahora son 3 mil 600, no sale. Ojalá el gobierno reconsidere.

Pero ya dijo el Presidente que no habrá marcha atrás…

—Pues entonces a subir el flete. Los agricultores o los bodegueros tendrán que subir el producto, será una cadena imposible de detener.

Christian Emilio Rivas es el bodeguero de la O-33: “Se está sintiendo el trancazo y se pondrá más cabrón”.

¿Por qué el pesimismo?

—Todo recaerá en la mesa de las familias, en las casas, en los comercios. Si aumenta el flete un peso o dos pesos, pues lo tendré que sacar del producto.

¿Cuánto ha subido el chile en estos primeros días de enero?

—El Anaheim andaba en 4 o 5 pesos, ahora está en 6 o 7; el jalapeño lo estaba dando a 4, 5 o 6 pesos, pero hoy corrió a 7, 8 y 9 pesos. El poblano anda en 10, 11 y 12 pesos, cuando debería estar entre 8 y 9. Y los chiles de árbol que están bien feos, los estoy vendiendo a 8 pesos el kilo, y si quieres del bueno no lo encuentras en menos de 17 pesos.

¿Y qué tal las ventas?

—Bien cabronas, no hay gente, no hay movimiento, no hay negocio. Han descendido como un 50 por ciento.

En la bodega aledaña se ofrecen bolsas con 22 kilos de zanahoria a 60 pesos. “Ya está rezagada, pero aún sirve”, refiere el vendedor.

¿Y la zanahoria fresca?

—A 180 pesos la bolsa, subió 30 pesos por lo de la gasolina, la última semana de diciembre estuvo a 150.

Eduardo González —con 12 años al volante— llegó desde Apatzingan, Michoacán, con un cargamento de 18 toneladas de papaya.

“Desde la carga tuvimos problemas, porque hubo bloqueos en la ciudad y nos retrasamos más de un día… Y en el camino estuvo jodida la cosa, porque muchas gasolineras están cerradas y otras no tienen suficiente combustible. Te venden de a 100, de a 200 litros, tienes que andarle buscando”, cuenta.

¿Cuánto cobrará por el flete?

—Lo habíamos apalabrado a 15 mil pesos, pero ya no lo puedo aguantar… Voy a negociarlo a 18 mil pesos, porque son 800 kilómetros para llegar aquí y me gasté más de 500 litros de combustible, lo compré a 18 pesos cuando el año pasado estaba a 14.30. Fueron como 2 mil pesos extra.

¿Cuánto gastó en diésel?

—Cerca de 11 mil pesos, pues le puse 700 litros al camión por cualquier imprevisto, y son mil 700 pesos de casetas… si te vienes por la libre gastas más combustible. ¿Qué te viene quedando? Una bicoca, no es justo para un trabajo tan duro, donde pasas toda la noche despierto. En el camino se me ponchó una llanta y la parchada que normalmente costaba 150 pesos me la cobraron a 230; el taxi, para llevarme a donde estaba guardado el camión, me cobró 50 pesos y no 35 como antes.

Pese a la gasolina, la papaya ha mantenido el mismo precio del año pasado: entre 5 y 6 pesos el kilo, “porque es una de las frutas menos consumidas en temporada navideña, los niños están de vacaciones y en muchos trabajos también, no podemos subirla si la venta es mediana”, explica Bruno, bodeguero de la N-28.

Este diario logró corroborar que el tomatillo, la guayaba, el limón y el jitomate se venden a un precio similar al de 2016…

En el área de los grandes jitomateros, hay incluso quienes celebran la carestía.

“Yo les daba pura madre: en lugar de cobrarles a 16 pesos la gasolina se las cobraba a 25 y les subía el Metro de 5 a 15 pesos”, dice un viejo empresario, quien se niega a dar su nombre.

Y las personas que ganan poco…

—¿Qué gritan? Si no tienen carro.

Pero lo que comen se mueve en transporte…

—Los comerciantes somos una bola de cabrones: compramos a 20 pesos la caja de jitomate y la vendemos en la Central a 50 pesos; los tianguistas la dan a 80 o 90 pesos en sus puestos. ¿Por qué si compran a 5 pesos el kilo lo dan a 15 en el tianguis? Los que le dan en la madre al pueblo son ellos, no la gasolina.

“El jitomate anda bajo y no gritan, si hubiera subido habrían culpado al gasolinazo, pero no, aquí lo que predomina es la oferta y la demanda. Como hubo sobreproducción, hay jitomate para aventar al cielo, y si no sale, pues terminará en el bote de la basura”, dice otro de los bodegueros, de origen asiático.

Pero en general los fantasmas del gasolinazo se multiplican en estos pasillos de sabores y olores contrastantes, donde se escuchan lamentos y regateos; y donde hasta los coyotes -intermediarios en la compra venta de frutas y legumbres-, recolectores y pepenadores resienten los días aciagos…

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