Nacional

Despierta Acolman entre escombros; llevarán Reyes Magos juguetes mal habidos

  • cronica.com.mx
  • cronica.com.mx
  • cronica.com.mx

Acolman, en el Estado de México, despertó entre escombros, cenizas, vidrios rotos, postes de luz derribados y autos consumidos por el fuego. “No sé por qué hacen eso, deberían ir a romper las instituciones y los edificios del gobierno”, comenta la mañana de este miércoles una señora que vende tamales y atole a un lado de lo que fue el Oxxo, la tienda que terminó completamente saqueada debido a que estaba integrada a la gasolinera que fue atacada el martes.

Al menos en cuatro pueblos del municipio de Acolman, los residentes iniciaron con protestas por el aumento a la gasolina. Primero, en la población de Granjas Familiares, la gasolinera y el Oxxo destrozados. El automóvil que la misma gasolinera rifaba fue desvalijado.

La historia de Roberto López, un joven de 18 años, da cuenta de las primeras vidas trompicadas por lo que se ha suscitado a raíz del gasolinazo y del ansia de tomar justicia por propia mano:

“Ahí trabajaba, recibí tres amenazas para que ya no abriera el Oxxo, pero por instrucciones de mis jefes abrí hasta el último momento. Me tuve que salir cuando empezaron a llegar y rompieron todo”, platica.

Roberto llevaba un año y medio trabajando en la tienda, viviendo de lo que allí ganaba, pagando sus estudios de su sueldo. Ahora no sabe qué es lo que sucederá con él, si lo volverán a contratar.

Roberto es estudiante de la Universidad Técnica de Tecamac, pero el trabajo le permitía solventar transporte, comida, materiales y demás cosas extra que pudieran presentarse.

El joven cuenta que vive con su madre y dos hermanos. Se dio cuenta de que su madre no podía con los gastos y decidió hacerse cargo de sí mismo, quitarle un peso de encima a su madre. 

“Por como veo, dudo que abran la tienda en mucho tiempo”, refelexiona, “No sé qué haré porque me quedé sin trabajo”, finalizó Roberto. El joven se pierde después de vista entre  las calles de Acolman, el pueblo de las protestas más violentas contra el aumento al costo de la gasolina.

EL PUEBLO DE ESCOMBROS. Mientras algunos vecinos ven con incredulidad los escombros de la refriega del martes, algunos perros buscan alimentos entre los despojos. Un pastor alemán llega hasta el segundo piso de las instalaciones de la gasolinera, en lo que fueron las oficinas administrativas. Pasea y atraviesa las ventanas rotas cómodo, como si ese fuera su hogar.

La noche anterior, los manifestantes caminaban entre esas calles con machetes, palos y encendían las pocas llantas que aún no ardían. El miércoles ha comenzado con augurios igualmente siniestros. Se rumorean nuevos saqueos y más destrozos.

En el cercano pueblo de Tepexpan, otra gasolinera fue tomada por los pobladores en la cual sólo prendieron fuego a llantas, ocasionando pequeñas explosiones e intoxicación a las personas que viven cerca.

El puente que cruza los pueblos de Tepexpan y Acolman fue usado para colocar hogueras, por al menos dos horas, con el fin de evitar el paso de cualquier automóvil.

P’al 6 de enero. Mientras que en el pueblo de Los Ángeles, un Aurrerá fue saqueado e incendiado, una bodega Juguetrón sufrió el robo de los juguetes. El 6 de enero llegarán algunos Reyes Magos con juguetes mal habidos. 

“No tenemos otra opción, el pueblo de México ya está cansado y ni la policía ni el gobierno hace nada, por eso nosotros hacemos lo que podemos para protegernos”, se justifica uno de los pocos encapuchados que rondaban las calles en la tarde de ayer.

Las calles y avenidas de esa zona se encontraban obstaculizadas por postes de concreto y madera que fueron tirados. Cables de luz y piedras por el asfalto hacen ver el ambiente, como zona de guerra. “Parece que estamos en Irak”, decían algunos pobladores.

Durante la mañana hubo síntomas de regresar a la normalidad. Pero llega el mensaje del presidente de la República, Enrique Peña Nieto, que deja en claro que no habría cambios ante las tarifas de la gasolina. 

En una fonda de Acolman, los comensales escuchan el mensaje mientras comen, escuchaban las palabras del mandatario, “va a salir con algo peor”, comentó un joven. 

“Comprendo la molestia y el enojo, comparto esta molestia que acompaña la aplicación de esta medida, es sin duda una acción que no es fácil tomar una decisión como ésta, pero no hacerlo, serían más dolorosas las consecuencias”, se le escucha decir en la televisión. La molestia de los comensales, al ver que no hay marcha atrás en cuanto a los precios del combustible, se hace evidente, groseramente evidente. 

Al término del mensaje, diez personas comenzaron a lamentarse por lo que se avecinaba. Son vecinos que muestran deseos de estar en paz, pero que ahora vaticinan que los grupos que habían estado causando estragos en el lugar continuarán con los cierres y los saqueos.

Imprimir