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Ladrones aprovechan incertidumbre para atacar y atracar negocios

Al aprovechar las protestas por el gasolinazo y los rumores sobre bandas violentas recorriendo las calles mexiquenses, decenas de personas saquearon establecimientos comerciales en el Estado de México. En el área conurbada a la capital del país, los comerciantes prefirieron cerrar sus establecimientos por temor a agresiones que, en la inmensa mayoría de los casos, no se concretaron.

La rapiña se dirigió particularmente a electrodomésticos, celulares y bicicletas; policías estatales y municipales instrumentaron un operativo, enfrentándose a los delincuentes, entre quienes se encontraban jóvenes que huían con los objetos robados.

Ecatepec y Cuautitlán Izcalli resultaron dos de los municipios más afectados y de los que más detenciones generaron al final de la jornada.

Usuarios de las redes sociales informaron de desórdenes reales, que efectivamente ocurrieron, pero también esparcieron de manera copiosa rumores falsos. Esto provocó psicosis en Coacalco, Tultitlán, Tecámac y Cuautitlán.

También se reportaron jóvenes en motocicletas tratando de asaltar gasolineras o, al menos, tratando de intimidar a los despachadores para conseguir combustible gratis.

Incluso en Toluca circularon rumores que originaron el cierre de negocios.

Rumores sin transporte. Un problema real para los mexiquenses que trabajan en la Ciudad de México es que desde el paradero de Indios Verdes, nodo clave en sus movimiento, se perdió la calma.

Ayer a raíz de los rumores de violencia, se vivió la ausencia de camiones y micros: el caos total.

Largas filas de personas en espera del transporte se mantenían sin movimiento hasta por dos horas. Sólo un par de rutas daban servicio y, cuando aparecía un autobús, se cobraba hasta 20 pesos por persona.

Con sobrecupo, el transporte público avanzaba lentamente. En el paradero, las voces de diferentes personas aseguraban que estaban asaltando en los alrededores.

Hacia la tarde, muchas filas comenzaron a desintegrarse. Las personas buscaban alternativas como taxis. Allí también se encuentran algunas paradas oficiales de autobús foráneos como ADO. Allí, con desesperación, se preguntaba a los encargados si habría o no servicio. Era la esperanza de abordar un autobús para luego abrazar la esperanza de que la autopista no estuviera cerrada.

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