Nacional

Psicosis en el norte de la Capital

Desde el mediodía los rumores empezaron a correr. En Cuautitlán México, el mercado central fue vandalizado y saqueado. Los negocios del centro del poblado cerraron de inmediato. En el vecino Izcalli también se paralizó la actividad comercial, aunque allí los rumores sobres agresores y asaltos se difundieron más allá de lo razonable. Esta situación se propagó a Coacalco, Tlalnepantla y Ecatepec.

Acolman, aquel territorio cercano al famoso San Mateo Atenco, amaneció como si despertase de una batalla.

En varios de los puntos de la geografìa mexiquense, grupos no mayores a 15 personas saquearon (o intentaron saquear) algunas tiendas. Los destrozos ocasionados no se compararon con la incertidumbre que vivió la población.

Los comercios pequeños siguieron el ejemplo de las plazas y cerraron sus puertas. El transporte público dejó de circular. Fue el miércoles de la psicosis.

Tultitlán

Lo que las redes sociales difundían distaba de lo que ocurría en las calles: “No salgan a las calles, hay asaltos”; “El Ejército y la Federal vienen en camino”; “Cosmopol (la megaplaza en Tultitlán) ha sido atacada y rompieron vidrios”. Lo cierto es que las calles estaban vacías y los comercios cerrados, poco transporte; pero de vándalos y destrozos, nada.

La estación Tultitlán del Mexibús estuvo cerrada. La avenida López Portillo estaba como si fuera día feriado, se podía transitar a 70 por hora. La estación Lechería del Suburbano (en la foto) daba servicio, con los pasillos desiertos y filas enormes de gente en el paradero esperando la combi. (César Martínez).

“Allí vienen a Cuautitlán”

A mediodía, Cuautitlán México y el cercano Izcalli fueron escenario de ataques a negocios. En el mercado del primer municipio se reportaron saqueos al mercado. Los negocios de todo el centro cerraron sus puertas casi de inmediato. Hacia las 16 horas la actividad comercial era prácticamente nula.

En Cuautitlán Izcalli el temor cundió también rápidamente; esta fue una de las poblaciones en las que el grito callejero de “¡ahi vienen!”, en referencia a agresores (manifestantes o simples asaltantes), se escuchaba en las calles y generaba incertidumbre callejera.
(César Gutiérrez)

Plaza Aragón y el miedo

Alrededor de las 16:00, la Bodega Aurrera de Multiplaza Aragón fue víctima de vandalismo, por lo que todo el complejo fue cerrado. Al final, la clientela fue sacada por las puertas de emergencia.

Otra tienda Aurrera, ubicada sobre la avenida R-1, sufrió un intento de saqueo, pero los encargados lograron bajar a tiempo las cortinas cuando detectaron a una veintena de personas con el rostro cubierto. Nuevamente, la clientela fue retenida por varios minutos dentro de la tienda. (Felipe Dimas)

 

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