Regalos por Año Nuevo y Reyes Magos, inexistentes para 600 millones de niños | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 09 de Marzo, 2017

Regalos por Año Nuevo y Reyes Magos, inexistentes para 600 millones de niños

Vulnerables. Organizaciones humanitarias apoyadas por Médicos sin Fronteras, cada año dan obsequios a menores en las comunidades más pobres de África, pero debido a conflictos armados y amenazas terroristas esta actividad ha pasado desapercibida y los regalos se entregan cualquier día y sin motivo

Niños en Chad celebran la entrega de juguetes por parte de organizaciones humanitarias.

La ilusión por recibir un regalo con motivo del Año Nuevo o por el Día de Reyes es un deseo inexistente para al menos 600 millones de menores que viven en extrema pobreza en el mundo y que, a pesar de las buenas intenciones de organizaciones defensoras de los derechos de los niños para cumplir este anhelo, la prioridad antes que hacer este sueño realidad es asegurar la alimentación, atención médica y un hogar para familias en desamparo, según reportes del Banco Mundial (BM), del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y organizaciones como Save the Children e InpirAction. org.

Aunque la tradición por el arribo de los Reyes Magos se aplica sólo en España, Filipinas y en la mayoría de los países de América Latina con la entrega de regalos en los primeros días de enero, dependiendo la costumbre de cada país, en las comunidades donde la pobreza es muy grave, este sueño suele olvidarse debido a que antes que comprar un juguete, por muy barato que sea, su costo no sustituye el gasto que podría cubrir uno o dos días para alimentar a la familia.

En el caso de países de África y Asia Meridional, la tradición de entregar obsequios a los menores aplica como deseo de bonanza con la llegada del nuevo año, pero donde los infantes cuyas familias tienen recursos muy limitados se ven privados de esta ilusión.

ÁFRICA. Informes de UNICEF refieren que en la mayoría de los países de África las familias en extrema pobreza, según sus costumbres culturales, no sólo no celebran la Navidad ni el Año Nuevo, y es que antes que cualquier festejo su mayor prioridad es llegar al siguiente día con algo de alimento para sus familias, en especial para sus niños.

Organizaciones humanitarias como África directo, África esperanza, Ayuda urgente a África, así como grupos religiosos, muchos de ellos cristianos apoyados por grupos como Médicos sin Fronteras (MSF), cada año realizan labores de Reyes Magos en distintas naciones del continente y suelen entregar pequeños obsequios a los niños en las comunidades más pobres, pero debido a conflictos armados, amenazas de secuestro por parte de grupos terroristas esta actividad ha pasado desapercibida y los regalos a los infantes se entregan cualquier día y sin motivo alguno.

De acuerdo con un estudio publicado en octubre del 2016 por el Banco Mundial y UNICEF titulado “Ending Extreme Poverty: A Focus on Children” (“Erradicar la pobreza extrema: la situación de los niños”) en 2013, un 19.5 por ciento de los menores de los países en desarrollo vivían en hogares que salían adelante con 1.90 dólares al día o menos por persona, en comparación con el 25 por ciento que a finales del 2016 buscaba resolver sus necesidades de alimentación con el mismo dinero.

OPORTUNIDADES. A este reporte se suma el del grupo InpirAction. org, organización que trabaja junto a más de 650 asociaciones en todo el mundo con el fin de erradicar la pobreza en todas sus facetas.

El análisis refiere que la extrema pobreza frena el acceso a nuevas oportunidades y a la educación a millones de niños y como consecuencia los priva de una infancia sana, los expone a situaciones de abuso, violencia, explotación laboral y a la discriminación.

Cifras aportadas por la ONG, apoyadas en informes del Banco Mundial y la ONU, indican que de los 7 mil 400 millones de habitantes que hay en el planeta, 2 mil 200 son niñas y niños, de los cuales mil millones viven en la pobreza. El estudio, que sólo analiza la situación precaria de la comunidad infantil de 89 países, reporta que al menos 386 millones de infantes viven en pobreza extrema, aunque la cifra podría duplicarse, debido a que no se incluyó a las otras 105 naciones del planeta por carecerse de datos recientes.

DIVERGENCIAS. Con base en estos estudios, UNICEF asegura que los menores de los distintos países analizados viven de manera diferente la pobreza, según el país o la sociedad en que nacen y crecen y a la “fortuna” de contar con apoyo decidido de sus gobiernos.

Un estudio de Naciones Unidas señala que hasta el cierre del 2016 los 15 países más pobres del planeta lo encabeza Zambia, seguido por Palestina, Zimbabue, Chad, Moldavia, Haití, Liberia, Guatemala, Surinam, Angola, Mozambique, Suazilandia, Sierra Leona, Burundi y Tayikistán.

 

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