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Otro motín, ahora en penal del norte de Brasil cobra 33 vidas

Autoridades no encontraron armas de fuego en la prisión de Roraima tras el sangriento motín.

Un saldo de 33 presos ejecutados (varios decapitados y descuartizados) dejó la madrugada de ayer otro motín que según las autoridades penitenciarias fue un ajuste de cuentas por traición, por parte de miembros de la organización criminal Primer Comando de la Capital en una prisión del estado de Roraima, en el norte de Brasil.

“La Secretaría de Justicia y Ciudadanía informa que en esta madrugada (día 6) se registraron 33 muertes en la Pamc (Penitenciaría Agrícola de Monte Cristo)”, informó el gobierno de Roraima en un breve comunicado, precisando que la situación está ahora “bajo control”.

Las muertes se registraron por un ajuste de cuentas interno por parte de miembros de la organización criminal Primer Comando de la Capital (PCC), aclaró el ministro brasileño de Justicia, Alexandre de Moraes.

DECAPITADOS. De acuerdo con reportes de autoridades penitenciarias, algunos prisioneros decapitaron y descuartizaron a otros presos, y después amontonaron sus cuerpos en los pasillos de la prisión.

“Según las informaciones iniciales, tres de los muertos eran violadores, que estaban ya separados (del resto), y los otros eran rivales internos que habían traicionado a los demás. En el lenguaje popular, se trataría de un ajuste de cuentas, lo que no resta gravedad a los hechos”, afirmó De Moraes en rueda de prensa en Brasilia.

ARMAS. Por el momento, no se han encontrado armas de fuego en la prisión y la mayoría de los asesinatos fueron cometidos con armas blancas, agregó la portavoz.

La de ayer es la tercera mayor matanza carcelaria de la historia de Brasil, detrás de la que se registró el 2 de octubre de 1992 en la penitenciaría de Carandiru, en Sao Paulo — donde murieron 111 durante la rebelión y cuando la policía militar entró para controlarla— y la que se registró en Manaos entre el 1 y 2 de enero y que dejó 56 muertos.

 

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