De engaño en engaño… - Edgar Valero Berrospe | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 09 de Marzo, 2017
De engaño en engaño… | La Crónica de Hoy

De engaño en engaño…

Edgar Valero Berrospe

Cuando Julio César Chávez Carrasco ganó el campeonato mundial de peso medio del CMB al alemán Sebastian Zbik en 2011, estaba sin duda en el mejor momento de su carrera. Incluso cuando perdió aquella discutida pelea con el argentino Sergio Maravilla Martínez, podía presumir de ser uno de los mejores del mundo en su división, la de peso medio. Pero eso fue hace 4 años y medio…

Y mientras el ex boxeador ahora convertido en promotor, Oscar de la Hoya hace todo tipo de malabares para mantener como una de las máximas atracciones del alicaído boxeo al jalisciense Saúl Álvarez, ambos se encuentran en una zona pasiva de sus respectivas carreras. Debo decir que Chávez más, mucho más pasiva que el Canelo

Por eso cuando hace unas semanas se empezó a mencionar la posibilidad de que estos dos boxeadores mexicanos cuya fama vivió los últimos años a la sombra de las últimas actuaciones de Juan Manuel Márquez, se enfrentaran, primero me reí, luego ya más serenamente me dije a mi mismo que había sido yo demasiado ecuánime. Debí haberme carcajeado…

Que Chávez, con 30 años de edad, con 6 peleas en los últimos 5 años, que para mayo serían casi 6, es decir, a razón de una por año, haya decidido súbitamente aceptar el “reto” de pelear con Álvarez, quien sigue sumando “muertos” a su “ilustre” carrera mientras se lucra con la nostalgia de los paisanos que viven en Estados Unidos, de verdad, no sólo debe mover a risas, burlas y todo tipo de expresiones que incluyan incluso un poco de sorna, sino hasta a cierta indignación.

Pero ésto por supuesto no es nuevo. Con todo el afecto que puedo haberle tenido al desaparecido dirigente tamaulipeco, José Sulaimán, en su momento, él también provocó que hubiera peleas que jamás tuvieron que darse. Me viene así, de bote-pronto a la memoria, aquella en noviembre de 1987, hace 30 años, ufffff, cuando decidió que “Sugar” Ray Leonard quien se había retirado un poco antes tras su victoria sobre Marvin Hagler para ganar el campeonato mundial de peso medio, se enfrentara al campeón de peso semicompleto, Don Lalonde, por el título recién creado de peso supermediano, categoría intermedia recién creada por el CMB.

 La pelea fue un “cachondeo” absoluto. Leonard le ganó al mastodonte canadiense por nocaut técnico en 9 rounds y al mismo tiempo, ganó los títulos de peso supermediano y semicompleto del CMB, pasando a la historia como uno de los pocos boxeadores que pudieron poseer tres campeonatos del mundo de divisiones diferentes de manera simultánea, esto claro, si consideramos que Leonard se retiró por segunda ocasión del boxeo como campeón mundial medio, ya que nadie lo derrotó.

Casualmente hoy, el hijo de Chávez pelea en peso supermediano, es decir, 168 libras, y generosamente ha aceptado bajar a 165 para medirse al “coyón” Álvarez quien debería subir de la división de peso superwelter, donde recientemente se coronó pesando “oficialmente” 154 libras, aunque a la hora de la pelea con el “pobrecito” de Liam Smith (su rival) pesó 168. Es decir, el mismo peso en el que supuestamente pelea Chávez, quien en su último combate, a la hora del pesaje registró esas 168 libras, pero a la hora de la pelea registró casi 180, es decir, por encima del límite de los pesos semicompletos.

No quiero seguirlo mareando con más cifras, pero hablar de una pelea entre Chávez y el Canelo es absurdo, y no sólo porque el jalisciense quiera cobrar casi el triple que Julio César, sino porque con lo “coyón” que salió, y así como le dio la vuelta a la posibilidad de pelear el año pasado con Gennady Golovkin, pues claro que le dará la vuelta a Julio Jr., excepto si alguien le garantiza que el sinaloense subirá con las manos amarradas o una venda en los ojos.

Esta claro que Chávez, en plenitud, es mejor peleador que Álvarez, más alto, más fuerte, incluso, más rápido (si es que se diera el hipotético caso de que se preparara a conciencia), y De la Hoya, quien ya sabe lo que es operar con esas ventajas en el ring, porque eso fue lo que pasó cuando en septiembre de 1998 le dio la revancha a JC, el de “adeveras”, pues no va a permitir que su “Frankie-Boy” Álvarez, corra el riesgo de ir a recoger la cabeza en la tercera fila de la flamante nueva T-Mobil Arena de Las Vegas en algún día del próximo mes de mayo.

No me gusta la idea de esta pelea. Nunca tuvo un perfil verdadero, ni cuando ambos estaban en el mejor momento de su carrera, que, es evidente, ya pasó boxísticamente hablando. Pero si se llegara a realizar, y como puntualizaba Mauricio Sulaimán, recientemente reelegido por aclamación como presidente del CMB, sería poco menos que un gran engaño…

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