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Trump admite ahora que Rusia estuvo detrás de ciberespionaje

Trump atacó a la inteligencia por permitir filtración de presunto informe ruso contra él.

En su primera rueda en casi medio año, Donald Trump confirmó públicamente lo que ya se estaba rumoreando en los últimos días. El magnate había asegurado, días atrás, que tenía información “privilegiada” que “nadie más” tenía sobre el ciberespionaje, y seguía insistiendo en su negativa sobre la posición de la Casa Blanca; sin embargo, el presidente electo de EU admitió ayer que, tras conocer el viernes toda la información de las agencias de inteligencia, ahora sí cree que Rusia estuvo detrás de los ataques informáticos que le beneficiaron en las elecciones.

Hackear es malo, no tendría que haber ocurrido”, empezó afirmando Trump, para luego concretar: “Creo que fue Rusia”. Aún así, el magnate trató de relativizar su afirmación, explicando que EU está sufriendo ciberataques de “todo el mundo”. “Ya sea Rusia, China o cualquiera”, sentenció. Esto, incluidos distintos grupos y personas que, en su opinión, “están constantemente intentando violar la infraestructura informática” del gobierno estadunidense y de sus instituciones, negocios y organizaciones.

DESMENTIDO. Esta declaración llegó un día después de que se filtrara que el Kremlin podría haber espiado también al propio Trump, y no sólo al equipo de campaña de Hillary Clinton y al Comité Nacional Demócrata.

Ante estas informaciones, que insinuaban también que Rusia podría haber tratado de chantajear o presionar al republicano, o que trataría de hacerlo una vez tome posesión, el republicano respondió con contundencia a través de Twitter.

En un mensaje, Trump afirmó que “Rusia jamás ha intentado chantajearme. No tengo nada que ver con Rusia: ¡Ni acuerdos, ni préstamos, ni nada!” En otro afirmó que el Kremlin “acaba de decir que el informe no verificado” que, dijo, “pagaron oponentes políticos” es “una completa y total fabricación. Un sinsentido absoluto”.

Y así fue: el vocero del Kremlin, Dimitri Peskov, aseguró ayer que ese supuesto informe comprometedor “es una absoluta falsedad”, fabricada por aquellos que tienen interés en “dañar las relaciones bilaterales” entre Moscú y Washington. “Hay quien instiga esta histeria, que se sale de la piel para sostener esa caza de brujas”, agregó Peskov.

ATAQUES. Por ello, tanto en la rueda de prensa como en Twitter, Trump atacó a las agencias de inteligencia de EU por no haber evitado que se filtrara este presunto informe, que publicó en la noche del martes el portal de noticias Buzzfeed.

El presidente electo tildó este informe de “noticias falsas” y aseguró que su publicación fue “un último disparo” contra él. “¿Vivimos en la Alemania nazi?”, se preguntó, desde su red social favorita.

También tuvo pólvora contra otro de sus objetivos favoritos: los medios de comunicación. “Buzzfeed es una montaña de basura fallida”, aseguró el magnate, que añadió que “cierta” prensa es “basura”. “Algo así nunca se debería haber escrito, nunca debería haber existido y desde luego nunca debería haberse publicado”, zanjó Trump.

DESMARQUE. La sorpresa del día llegó con la comparecencia de Rex Tillerson, nominado por Trump como secretario de Estado, ante el Senado, donde tuvo su audiencia de confirmación. El heredero de John Kerry se desmarcó de su líder en relación a la postura con Rusia. El empresario petrolero, conocido por sus vínculos con Putin, y ahora convertido en diplomático, aseguró que Rusia “presenta un peligro” para Washington.

“Sus recientes actividades no han respetado los intereses de Estados Unidos”, argumentó, y añadió que “en la OTAN tienen razón al alarmarse sobre la pujanza de Rusia”. Moscú “debe saber que haremos cumplir nuestros compromisos y los de nuestros aliados, y que Rusia debe rendir cuentas por sus acciones”.

Acciones como los bombardeos en Alepo, o como el ciberataque, del que aseguró que es “preocupante”, antes de añadir que es una “suposición acertada” el considerar que Putin estaría detrás de ese esfuerzo de injerencia.
El candidato a secretario de Estado confió, sin embargo, en que Moscú pueda pasar de ser “un adversario siempre” a ser “un socio en algunas ocasiones”.

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