Un presidente analfabeta - Leopoldo Mendívil | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 09 de Marzo, 2017
Un presidente analfabeta | La Crónica de Hoy

Un presidente analfabeta

Leopoldo Mendívil

EXMO. P, DONALD TRUMP:

+El primer paso de la ignorancia

es presumir saber

Gracián

Solo le faltan nueve días para escribirle completo su cargo. Por lo pronto, ahorremos letras; y si las sustituimos por otras, será producto de la conciencia…

Y como aún no rinde protesta, si vuelvo en estos días a escribirle y/o a escribir sobre usted, lo haré como renglones arriba:

Excelentísimo P, Donald Trump

Antes de entrar en materia, permítame la siguiente pregunta:

¿Ha leído, aunque fuera superficialmente, la historia de su país? No pregunto si la ha estudiado; con solo una lectura rápida tendría usted para recordar y valorar textos grandiosos como éste que enseguida y parcialmente le voy a transcribir. Dice:

“En los días futuros, que tratamos de hacer seguros, anhelamos un mundo fundado en las cuatro libertades humanas esenciales:

“La primera es la libertad de palabra y expresión, en cualquier lugar del mundo.

“La segunda es la libertad de cada persona para adorar a Dios a su propio modo, en cualquier lugar del mundo.

La tercera es la libertad frente a la miseria, que, traducida en términos mundiales, significa acuerdos económicos que aseguren a cada nación una vida saludable y en paz para todos sus habitantes, en cualquier lugar del mundo.

“La cuarta es la libertad frente al miedo, que, traducida en términos mundiales, significa una reducción a escala mundial del armamento hasta tal punto y de manera tan profunda que ninguna nación esté en situación de cometer un acto de agresión física contra ningún vecino, en cualquier lugar del mundo.

“Esta no es la visión de un milenio lejano. Es una base concreta para una clase de mundo alcanzable en nuestro propio tiempo y en nuestra generación. Esa clase de mundo es justamente la antítesis del llamado ‘Orden Nuevo’ de tiranía que los dictadores procuran crear con el estrépito de una bomba. [...] El orden mundial que buscamos es la cooperación entre países libres, trabajando juntos en una sociedad civilizada y amistosa.

“Esta nación ha colocado su destino en las manos, las mentes y los corazones de millones de hombres y mujeres libres, y en su fe en la libertad bajo la guía de Dios. La libertad significa la supremacía de los derechos humanos en todo el mundo. Nuestro apoyo se dirige a aquellos que luchan por lograr esos derechos o por mantenerlos. Nuestra fuerza es nuestra unidad de propósito.

“Para tan alto designio no puede haber otro final, salvo la victoria”.         

Hasta aquí este espléndido texto. ¿No recuerda o no sabe usted quién fue su autor? No, importa, pero se lo diré después de unos cuantos renglones más.

Respecto de la tercera libertad que, como el autor la llamó, libertad frente a la miseria, fíjese usted que la basó en acuerdos económicos que aseguren a cada nación una vida saludable y en paz para todos sus habitantes, en cualquier lugar del mundo. Respeto la razón que tiene usted en cuanto a resarcir a los trabajadores de su país por los trabajos que México no les arrebato, señor Trump, que fueron trasladados por sus empresas a México y a muchos otros lugares del planeta en donde la mano de obra les sale casi regalada. La diferencia de criterios está en que fueron sus empresas las que castigaron a sus trabajadores y se aprovecharon de los salarios que se pagan en países pobres e injustos sin aplicar las palabras que le transcribí y que le repetí renglones arriba. Palabras de solidaridad de todos con todos, ricos y pobres, en un mundo que iba camino del infierno, para que fuera salvado por la fuerza de nuestra unidad de propósito…

El autor de esos conceptos fue Franklin Delano Roosevelt, como una explicación preliminar al anuncio, escasos meses después, del ingreso de los Estados Unidos al teatro de la segunda guerra mundial, de la que salió victorioso y listo para asumir el liderazgo planetario. ¿Cómo? Con acuerdos económicos que aseguren a cada nación una vida saludable y en paz para todos sus habitantes, en cualquier lugar del mundo

Siendo el mismo, ¡qué lejano se encuentra el país que Roosevelt elevó, del que ahora usted pretende hundir al expulsarlo de la sala de la historia en donde están escritos todos los valores que hicieron de ese país una gran Nación. Qué triste es tener que dirigirme a usted llamándole señor presidente analfabeta funcional de los Estados Unidos de América…          

Internet,  m760531@hotmail.com

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Twitter: @Lmendivil2015

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