Cultura

La mezzosoprano Elina Garanca deleita con su voz la Sala Nezahualcóyotl

Junto con la Orquesta Sinfónica de Minería, bajo la dirección del estadounidense Constantine Orbelian, brindaron un gran espectáculo.

Foto: Notimex

Considerada una de las mejores voces del bel canto en el mundo, la mezzosoprano letona Elina Garanca puso al público de pie en más de dos ocasiones para rendirle una oleada de aplausos por su magnífica interpretación, anoche, en la Sala Nezahualcóyotl.

Fue un concierto memorable el que se vivió en la citada sala de conciertos del Centro Cultural Universitario, cuyo público fue cautivado por la bella intérprete Garanca, que junto con la Orquesta Sinfónica de Minería, bajo la dirección del estadounidense Constantine Orbelian, brindaron un gran espectáculo.

Ante una Sala Nezahualcóyotl llena, la artista letona destacó no sólo por su espléndida voz, sino también por la sencillez que mostró en el escenario, pues no dudó en salir una y otra vez a agradecer las ovaciones que el público le brindó de pie.

El programa reunió arias de destacadas óperas clásicas, que en la voz de la cantante fueron una delicia, asentuada por su desempeño escénico, ante la complacencia de la concurrencia.

Vestida elegantemente de rojo, la mezzosoprano que recibirá la Medalla Alfonso Ortiz Tirado, en el marco de la edición 33 del encuentro que se desarrollará del 20 al 28 de este mes en Álamos, Sonora, cautivó con su voz al interpretar arias con un sentido romántico, pero también otras muy alegres.

Así fueron desfilando la Obertura de “Ruslán y Ludmila”, de Mijail Glinka; Da, chas nastal!, de “La doncella de Orleáns”; Voi lo sapete de “Cavalleria rusticana”, de Pietro Mascagni; Selecciones de Sansón y Dalila, de Camille Saint Saens, y O mon Fernand… Mon arret de “La Favorita”, de Gaetano Donizetti.

Danza española No. 1 de “La vida breve”, de Manuel de Falla; Canción de Paloma de “El barberillo de Lavapiés”, de Francisco Asenjo Barbieri; Cuando está tan hondo de “El Barquillero”; De España vengo, de “El niño Judío”, de Pablo Luna Carné y Selecciones de “Carmen”, de Georges Bizet.

De acuerdo con la crítica especializada, pocas cantantes tienen la estatura de Elina Garanca, quien durante la pasada década surgió como una de las estrellas más brillantes de la ópera. Garanca se presenta con frecuencia en los principales teatros y compañías de ópera del mundo como la Metropolitan Opera House de Nueva York, la Royal Opera House de Londres, la Ópera estatal Bávara y la Estatal de Viena.

Hizo su debut triunfal en el Festival de Salzburgo de 2003 al cantar el papel de Annio en “La clemenza di Tito”, de Mozart, dirigida por Nikolaus Harnoncourt. Su debut en la Ópera Estatal de Viena fue cantando a Lola de “Cavalleria rusticana”, y a partir de entonces, se convirtió en una artista frecuente de esa compañía.

En 2009 ofreció su interpretación definitiva de la “Carmen” de Bizet, en la producción de Richard Eyre y acompañada de Roberto Alagna, tanto en Covent Garden como en la MET, la cual fue transmitida a través del sistema Live in HD a más de mil teatros y cines de todo el mundo.

El director de orquesta estadounidense Constantine Orbelian, nacido en la ciudad de San Francisco, debutó a los 11 años como niño prodigio del piano con la Sinfónica de San Francisco. Después de graduarse en la Juilliard School de Nueva York, comenzó una brillante carrera que lo llevó a tocar con las principales orquestas de Estados Unidos, Europa y Rusia.

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