¿Cocinar rico es...? - Cristóbal Miguel García Jaimes | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 09 de Marzo, 2017
¿Cocinar  rico es...? | La Crónica de Hoy

¿Cocinar rico es...?

Cristóbal Miguel García Jaimes

En muchas ocasiones asociamos que para realizar una tarea, ésta debe de tardar un tiempo considerable, porque entonces puede estar mal hecha o no lo está.
Cocinar no es para todos, y todos los que cocinan saben que lleva su tiempo. ¿Pero qué pasa cuando la ciencia está al servicio de los amantes de las ollas y cacerolas?
Sucede que aprovechamos las propiedades de la materia y la energía, por ejemplo: si a un gas le aumentas su volumen, pero estando en un mismo recipiente, éste último aumentará de temperatura o es más, su presión también incrementará. El agua pura hierve a los 100 grados Celsius a la orilla del mar, pero a los 93 en la Ciudad de México por la diferencia de altura.
Lo que nos atañe con referencia a la cocina es que la olla de presión nos ahorra tiempo al cambiar su presión interna, y ahora nuestra comida no tiene que hervir a los 100 grados, como si estuviéramos en Acapulco, sino a unos grados menos (inclusive mucho menor que 93 grados).
Supongo que esta idea surgió de quizás algún campirano que intentando subir el Everest quería cocinar o preparar no sé como un caldo tlalpeño en medio de la nada para entrar un poco en calor, al darse cuenta de que ahora se ahorraba tiempo de cocción y con ello energía, pues ya no se tiene que gastar la misma cantidad de leña para cocinar, pues resultó bastante bien. El sabor de los alimentos cocinados de esta forma puede que no sea el mismo, pero definitivamente como sucede cuando se come en un avión y que depende de la dilatación de las papilas gustativas, eso ya no es solo asunto de la ciencia, sino también del sazón del chef. Así que deberían vender ya el propio caldo tlalpeño del Everest. Hasta aquí el reporte de hoy, amigos míos.

Twitter: @chicoparticulas

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