Bienestar

La culpa es de mi silla

Una buena postura se logra con una buena silla

Algo tan simple como escoger una silla puede tener un impacto no sólo en el desempeño de nuestras actividades, sino también en nuestra salud. Nuestra oficina muchas veces llega a ser un segundo hogar, porque pasamos la mayor parte del tiempo en ella;  y uno de los componentes cruciales del lugar donde trabajas es contar con una silla de buena calidad y de acuerdo a tus necesidades corporales. Cuando vemos una silla, muchas veces no consideramos lo importante que es para nuestra salud y nuestro desempeño no sólo laboral, sino también personal.

Un objeto tan aparentemente cotidiano puede ser el causante de que una persona pueda tener varios problemas de salud o dar mejor desempeño en nuestras actividades. Tú que trabajas en la oficina, te has preguntado, ¿cuánto tiempo a la semana pasas en la misma posición frente a tu escritorio? ¿has terminado adolorido por tu silla de trabajo? ¿qué consecuencias tendrás con el tiempo? ¿es el mismo tipo de silla apta para todos los pesos corporales, anatomías, edades o condiciones físicas?

“Muchas veces no le damos tanta importancia a la silla que usamos para nuestro trabajo, lo cual es malísimo, pues pasamos tanto tiempo en ella que esta debe ofrecer funcionalidad y confort, así como un diseño que nos guste visualmente”, comenta Paulina Olivares, vocera de PM Steele, y agregó, “En PM Steele, proponemos una seríe de diseños para todos los gustos, y mecanismos adecuados dependiendo el tipo de actividad que se realice. Sabemos que el cliente elije su silla la mayoría de las veces por lo estético del modelo, sin embargo pueden estar tranquilos y seguros que sin importar este, todas nuestras sillas pasan por una estricta prueba de calidad (BIFMA) para evitar en todo momento un impacto negativo en la salud del usuario”.

Contar con una silla cómoda y ergonómica para trabajar, refiere a que esta no sólo debe ser acolchonada o estéticamente agradable a la vista, aspectos que si son importantes, pero no son las características principales para que sea funcional. Pasamos demasiado tiempo sentados trabajando, por lo que la recomendación es intentar acomodarse con las piernas a noventa grados y tener la suficiente libertad de movimiento para poder maniobrar según las necesidades del trabajo a realizar, por tal motivo la silla más adecuada es una que ofrezca un buen soporte lumbar, apoyo de extremidades tanto superiores como inferiores, movilidad, altura variable y profundidad suficiente para que quepa un puño cerrado entre las rodillas y el borde de la silla.

De lo contrario, una silla gastada y caduca puede provocar problemas severos en la columna vertebral, dolores de cabeza y cuello, várices, contracturas y desgastes musculares en la cadera y otras partes del cuerpo; esto solo en el aspecto físico. Si revisamos el aspecto anímico y emocional, la incomodidad y el cansancio provocan mal humor en las personas y, a su vez, disminución importante de la productividad laboral, incluso puede generar altercados entre los compañeros debido al mal humor, estrés o incomodidad.

Estudios recientes realizados por instituciones mexicanas dedicadas a la salud, arrojan que ha sido necesario cambiar la mayor parte de su sillería debido a que sus colaboradores han presentado malestares a un grado tal, que se ha solicitado un exceso de incapacidades. Este hecho representa sin duda un grave problema para el sector salud de nuestro país; sin dejar a un lado que esta situación se repite y afecta diariamente a miles de personas que laboran en empresas de distintos giros por no tener el equipo adecuado para mantener a sus colaboradores sanos y contentos.

La insatisfacción provocada por las sillas es uno de las principales adversidades a los que se enfrentan muchas empresas y negocios pequeños, las consecuencias pueden llegar a ser graves y se debe tomar en cuenta que un mueble como una silla a primera vista puede mejorar considerablemente el clima organizacional de un espacio laboral y reducir los índices de riesgo ergonómico, sin mencionar que también puede mejorar el aspecto de una oficina, sala de juntas o espacio de co-working; factor que de igual manera mejora el humor y el bienestar de las personas.

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