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Chávez-Canelo, otro triste montaje

Anuncia el promotor Óscar de la Hoya que llegaron a un acuerdo mediante el cual los dos peleadores mexicanos se enfrentarán el 6 de mayo en una sede aún por definirse

  • cronica.com.mx
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Apenas esta semana en las páginas de Crónica anticipábamos la realización de una pelea boxística donde es más el morbo que lo deportivo, cuando se vislumbraba la posibilidad de que Julio César Chávez Junior y Saúl Canelo Álvarez, se enfrentaran en un combate en peso pactado durante el primer semestre de este año.

Ayer, el promotor Oscar de la Hoya le hizo llegar a Julio Cesar Chávez Jr. el contrato, cuyo monto no fue revelado, para que lo firmara y se cerrara la pelea que dicen los involucrados “es la más esperada de muchos años”. El problema es precisamente ése. Que han pasado tantos años, que ambos peleadores están lejos de estar en el pináculo de sus carreras, incluso Chávez Junior, quien sólo ha realizado seis peleas en los últimos 5 años, está muy lejos de la forma física que exhibió cuando ganó el título mundial medio ante el alemán Sebastian Zbik en 2011.

CALLAR BOCAS. Ayer en su cuenta de Twitter, el Canelo dijo que ahora sí taparía bocas derrotando a Chávez, sólo que se le olvidó que lo que había prometido es que le taparía la boca al kazajo Gennady Golovkin, no que pelearía contra un boxeador fuera de forma, que ha experimentado serios problemas en los últimos años en todos los terrenos de su vida, tanto personal como profesional.

Álvarez se envalentonó respaldado por su “colmilludo” empresario, quien le ha venido haciendo una carrera a modo, enfrentándolo con todo tipo de ventajas a peleadores en decadencia, de divisiones inferiores o boxísticamente inferiores de manera notable. Sin embargo, para la única verdadera pelea que ha valido la pena en la carrera del jalisciense, ante Floyd Mayweather, quien se encontraba ya en la curva descendente de su carrera, ni siquiera se preparó a conciencia y dejó escapar con su tradicional irresponsabilidad la gran oportunidad de convertirse en una fulgurante estrella del boxeo mundial.

LUCRANDO CON LA NOSTALGIA. A diferencia de lo que sucedió durante casi una década con JC Chávez padre, quien llevaba legiones de aficionados a Las Vegas a ver sus peleas y que llenaba todos los hoteles disponibles, ahora, el Canelo se ha convertido en una figura decorativa que forma parte de la “oferta” de espectáculos disponibles en cualquier fin de semana en la Capital Mundial del Juego y en otras ciudades de Estados Unidos.

Recientemente en el Cowboys Stadium, Álvarez no pudo llenar el escenario a pesar de que se obsequiaron miles de boletos, los más baratos costaron apenas 25 dólares y el estadio fue modificado a un aforo limitado y no a su máxima capacidad. Álvarez y Chávez llevan a sus peleas a paisanos mexicanos que viven en Estados Unidos y que los ven como un puente de comunicación nostálgico con México.

COMBATE DISPAREJO. Las cifras que se manejan suenan a algo muy importante, que sin embargo es más un montaje que una verdadera pelea de boxeo. Chávez, quien le lleva más de diez centímetros de estatura a Álvarez y que a la hora de la pelea podría estar muy lejos del peso pactado de 165.5 libras, para subir incluso al cuadrilátero con más de 180 en la división de peso semicompleto, es un peleador boxísticamente superior a su rival. Las preguntas son, si se preparará a conciencia y si será capaz de dar el peso pactado, y a la hora del combate podría llevar entre 10 y 12 kilos de peso a su adversario.

Por su parte, el Canelo subirá gordito, o tal vez tenga que hacer lo que en su momento hizo Ray Sugar Leonard, subir con pants a la báscula y cargando balines en las bolsas de su chamarra, a fin de dar un peso más o menos parecido al de su rival, algo que ocurrió cuando enfrentó a Don Lalonde por los campeonatos mundiales de peso supermediano y semicompleto en la misma pelea.

Las bolsas que devengaran estos peleadores mexicanos por meterse al ring en una desigual confrontación, se dice que serán récord, y tal vez así sea, 25 millones de dólares para el jalisciense y 10 para el sinaloense, producto de la escalofriante forma en que se promocionan los eventos en estos tiempos, más que por tratarse en realidad de dos figuras mediáticas y trascendentes deportivamente hablando.

La sede por definir

La sede para la pelea  entre Saúl Canelo y Julio César Chávez Jr saldrá entre Las Vegas, Dallas o Los Ángeles,  misma que se dará a conocer más adelante.

“La siguiente semana tengo reunión con Jerry Jones para llevar la pelea a Dallas, aunque las grandes peleas en la historia han sido en Las Vegas y vamos a hablar con el MGM, la T-Mobile Arena, o incluso en Los Ángeles, vamos a definirlo pronto”, explicó Óscar de la Hoya, quien también agregó que esperan grandes números en el sistema de pago por evento.

Esta pelea entre mexicanos se plantea romper todos los récords, llámese de asistencia y pago por evento, más los montos recaudados por esos motivos.

“Esta pelea se la dedico a México, voy a ganar, ésta es la pelea que el boxeo necesita”, indicó Chávez Jr., aunque sabe que tiene todo en contra, pues de fallar en el pesaje le descontarán un millón de dólares por cada libra, pero confía en poder marcar las 164.5 libras.

“Será una guerra entre dos mexicanos, voy a hacer mi preparación para ganar a Canelo. Es un peleador que no tiene mucho pero le han llevado bien la carrera, pero en mayo se termina eso”, sentenció.

Canelo llegará al combate con marca de 48-1-1 y 34 nocauts, mientras que Chávez lo hará con 50-2-1 y 32 nocauts.

 

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