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La Profeco va por quien eleve precios

La Profeco está próxima a alcanzar la cifra de mil tortillerías verificadas.

La Procuraduría de la Defensa del Consumidor (Profeco) se convirtió esta semana en el instrumento principal del gobierno federal para evitar que el gasolinazo se traduzca en aumentos de precios injustificados a productos básicos.

La intención es detectar de inmediato a quien eleve precios y sancionarlo. Puede decirse que la disuasión ejemplar y oportuna lo que se estaría buscando.

En los últimos dos días, la Profeco difundió balances de las acciones contra negocios como tortillerías, expendedoras de huevo, de frutas y verduras, así como gasolineras.

El procurador del consumidor, Ernesto Nemer, señaló que han detectado incrementos a los precios de varios productos de la canasta básica como pollo, huevo, carne y frijol, así como gasolina en 49 centavos más cara del precio máximo establecido por Hacienda.

También se detectaron irregularidades en la venta de gas LP.

No obstante, el despliegue de la dependencia ha permitido verificar que no existe un aumento generalizado de precios en el país como consecuencia del gasolinazo.

NDebo dejar claro que no hay un incremento generalizado en el país, hay algunos que sí reflejan alzasD, señaló Nemer, incluyendo algunos “fuera del rango justificado”.

La Profeco está próxima a alcanzar la cifra de 2 mil 500 estaciones de servicio de gasolina en el país luego del aumento del combustible, mil tortillerías, además de requerir información a 26 mil proveedores industriales, productores y distribuidores de diferentes artículos como maíz, tortilla, panificadoras, lácteos, huevo, pollo, azúcar y frijol para conocer la estructura de costos y saber si muestran incrementos justificados o no en sus precios.

Un dato que respalda lo comentado por Nemer es que los negocios que han debido ser sancionados con cierres no suman aún 200 en lo que toca a tortillerías y gasolineras.

Entre sus objetivos para el caso de las gasolineras, la Profeco busca que se respete el precio por litro establecido, que se despache con bombas debidamente calibradas y recibir la cantidad completa solicitada, es decir, que se den litros de a litro.

Finalmente, las verificaciones sirvieron para corroborar, en el caso de las estaciones de servicio, que las expendedoras surtieran litros completos del combustible.

La próxima semana se vislumbra igual de atareada para la dependencia.

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