Las mujeres “ninis”

Maria Elena Álvarez de Vicencio

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha sido de gran apoyo para demostrar que la discriminación de las mujeres es perjudicial para las personas, para las familias y para el bienestar de la sociedad en general. También ha precisado las repercusiones negativas que esa discriminación genera para el crecimiento de nuestra economía y ha logrado promocionar que una de las metas del G-20 para 2025 sean alcanzar una reducción del 25% en la brecha de género relativa a la participación en la fuerza laboral entre mujeres y hombres.

La semana pasada se dio a conocer el interesante estudio de esta organización, titulado “CONSTRUIR UN MÉXICO INCLUSIVO: POLÍTICAS Y BUENA GOBERNANZA PARA LA IGUALDAD DE GÉNERO”. El cual fue elaborado con la colaboración del Instituto Nacional de las Mujeres. Este documento constituye una contribución importante para la agenda nacional sobre la igualdad de género.

El texto reconoce que  México ha emprendido acciones muy importantes para promover la igualdad de género. Señala también que el país cuenta con leyes, programas y políticas para lograrlo. Señala que es necesario garantizar su cabal cumplimiento en todos los sectores y órdenes de gobierno para que el cambio que se pretende sea real. Precisa  que se requiere elevar la participación de las mujeres en el mercado laboral ya que está en los lugares más bajos, comparado con el promedio de la OCDE que es de 67%, Chile,  Colombia, Perú y Brasil alcanzan el 60%, mientras que en México sólo el 47% de las mujeres en edad productiva se integran a ese mercado.

El estudio reconoce el importante avance en el ingreso de las mujeres a la Cámara Federal de Diputados, pero observa que están sub representadas en otras esferas públicas y particularmente en los gobiernos municipales. Señala que en México “la violencia contra la mujer  afecta profundamente el tejido social del país y que los estereotipos de género están muy extendidos. Afirma que en muchos casos, los medios masivos de comunicación, incluida la televisión, reproducen estos sesgos o prejuicios, lo que resulta en mayores grados de desigualdad y discriminación de género”.

La aparición de este documento con su amplio análisis y  la documentación expresada en gráficas será un apoyo al trabajo que tanto las organizaciones privadas como las dependencias públicas realizan para alcanzar la igualdad entre mujeres y hombres, considerando que esa desigualdad tiene además negativas consecuencias económicas.

Es indispensable establecer políticas públicas que ayuden a conservar familias sólidas  para formar ciudadanos responsables. Se requieren escuelas de educación básica de tiempo completo, para que las madres puedan dejar a sus hijos seguros, lo cual les permitirá ser contratadas en empleos formales. Urge establecer preparatorias con terminaciones técnicas en las áreas rurales ya que para las mujeres no es fácil estudiar fuera de su terruño.

Un punto que creo se podría mejorar en el texto es el tema de LAS NINIS. No es afortunada la comparación de las mujeres con LOS NIIS porque los ninis varones que no estudian, es cierto que no trabajan, pero no hay mujer joven que estudiando o no, deje de realizar trabajo doméstico propio o ajeno; venden diversos productos, elaboran artesanías. El texto  señala además la dificultad de que la maternidad que les impide la formación académica las coloca en desventaja para ingresar al mercado laboral. Pero el impedimento no sólo es la maternidad, es la falta de instituciones educativas en las localidades o la carencia de recursos para costear la carrera de ellas, se privilegia la de ellos. El trabajo deberá continuar para que no existan  ni los ni las NINIS y para que haya igualdad entre mujeres y hombres.

Doctora en Ciencias Políticas

melenavicencio@hotmail.com

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