Bienestar

Caldito de pollo, nutritivo y saludable en épocas de frío

El caldo de pollo es mundialmente conocido como la medicina esencial para muchas enfermedades

Nutrición y energía proporciona un caldo de pollo
Caldo de pollo, tés o infusiones, arroz, lentejas y pan integral, entre otros alimentos, ayudan a evitar que el frío de esta temporada interrumpa las actividades diarias, destacó la doctora Marilú Acosta.

La maestra en Salud Pública y Promoción de la Salud, refirió que el frío puede llegar a ser muy incómodo hasta el punto de quitar el sueño, por ello, recomienda ingerir alimentos calientes para que brinden al cuerpo sensación de calidez y bienestar.

Una buena idea para esta temporada invernal es comer los caldos, ya que por su calor y sus nutrientes, permiten aumentar la temperatura corporal, señaló la especialista, en un comunicado de la agencia mcgarrybowen.

“El caldo de pollo es mundialmente conocido como la medicina esencial en caso de catarros, problemas estomacales, agotamiento, tristeza, y cualquier situación física o emocional”, comentó.

Explicó que es importante hervir el pollo en la misma agua que se utilizará para hervir las verduras, así, la hidratación se verá beneficiada por la grasa y micronutrientes que haya en el caldo.

“Los tés o infusiones (o cualquier bebida caliente) ayudan a entrar en calor de forma inmediata en que se ingiere; además, resaltó que en caso de beber infusiones, las cuales son de distintas plantas pueden ayudar al organismo, pues sirven como antioxidantes, apoyan la digestión y funcionan como diuréticos”, subrayó.

Añadió que los carbohidratos, en sí mismos no aportan calor, pero brindan al cuerpo la energía que requiere para combatir el frío, además, de que dan la sensación de plenitud y satisfacción.

“Platillos como la paella, el arroz con lentejas, el arroz con caldo de pollo, o simplemente acompañar cualquier sopa con pan, son opciones de alto contenido nutricional, que nos ayudan a entrar y mantener el calor”, apuntó.

Acosta indicó que también hay raíces que ayudan a generar o mantener el calor corporal como el jengibre fresco, la zanahoria, el betabel y las papas dulces.

“La grasa del cacahuate y el aceite de coco son grasas ‘buenas' que se convierten rápidamente en energía. El picante, tanto de los chiles como de la pimienta roja, nos da la sensación de aumentar el calor corporal desde el interior”, puntualizó.

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