“Baby Boomers”, con mayor riesgo por hepatitis C | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 09 de Marzo, 2017

“Baby Boomers”, con mayor riesgo por hepatitis C

La hepatitis C tarda hasta 20 años en manifestarse

La prueba para el VHC es un procedimiento sencillo de toma de sangre

La población que nació entre 1945 y 1965 catalogados como Baby Boomers, tienen cinco veces más probabilidades de padecer hepatitis C, pues pudieron contraer la enfermedad en las décadas de los setenta y ochenta.

El doctor Enrique Wolpert Barraza, Presidente del Comité Científico de la Fundación Mexicana para la Salud Hepática (FundHepa), detalló que “la mayoría de Baby Boomers pudieron contagiarse del Virus de la hepatitis C (VHC), a través del contacto con sangre contaminada y productos no esterilizados antes de que comenzara la prueba de detección generalizada del suministro de sangre en 1992”.

De acuerdo con el Centers for Disease Control and Prevention (CDC), tres de cada cuatro personas con hepatitis C pertenecen a esta generación y pueden vivir con la enfermedad sin saberlo, ya que tarda hasta 20 años en manifestarse.

 

Al respecto, el CDC refiere que la hepatitis C, debido a sus complicaciones como la cirrosis o el cáncer de hígado, es una de las causas principales de trasplante de dicho órgano. Por ello, recomienda que la prueba de escrutinio en la sangre se realice en toda la población, especialmente, a la generación de Baby Boomers.

El virus de la hepatitis C (VHC) causa infección aguda y crónica. Por lo general, la infección aguda es asintomática y muy raramente se asocia a una enfermedad potencialmente mortal. Aproximadamente un 15-45% de las personas infectadas elimina el virus espontáneamente en un plazo de seis meses, sin necesidad de tratamiento alguno.

El virus de la hepatitis C se transmite por la sangre. Generalmente:

  • Al usar y consumir drogas inyectables y compartir el material de inyección;
  • Por el reuzo o la esterilización inadecuada de equipo médico, especialmente jeringas y agujas;
  • a través de transfusiones de sangre y productos sanguíneos sin certificación.

El VHC también se puede transmitir por vía sexual y pasar de la madre infectada a su hijo, aunque estas formas de transmisión son menos frecuentes.

La hepatitis C no se transmite a través de la leche materna, los alimentos o el agua, ni por contacto ocasional, por ejemplo, abrazos, besos y comidas o bebidas compartidas con una persona infectada.

Dado que la infección aguda por el VHC es generalmente asintomática, pocos son los casos diagnosticados en la fase aguda. A menudo, la infección crónica por el VHC también queda sin diagnosticar porque se mantiene asintomática hasta décadas después, cuando aparecen síntomas secundarios al daño hepático grave.

La prueba para el VHC es un procedimiento sencillo de toma de sangre que puede salvar vidas. Además, el primer antiviral libre de interferón aprobado en México por la Cofepris en mayo de 2015 tiene una efectividad de cura de hasta el 100% con una duración de tratamiento de 12 o 24 semanas.

Finalmente, el doctor Enrique Wolpert enfatizó la importancia del diagnóstico oportuno de la hepatitis C ya que “los pacientes tratados a tiempo han encontrado una esperanza y mejorado considerablemente su calidad de vida, una vez que han logrado la cura virológica”.

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