Brady-Roethlisberger, la rivalidad que nunca sucedió | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 09 de Marzo, 2017

Brady-Roethlisberger, la rivalidad que nunca sucedió

Brady-Roethlisberger, la rivalidad que nunca sucedió | La Crónica de Hoy

Era el domingo del fin de semana de Halloween del 2004, para ponernos en el contexto norteamericano correcto. El 31 de octubre de 2004. Los Patriotas se habían coronado campeones de la NFL apenas unos meses antes por segunda ocasión, en un dramático partido ante las Panteras de Carolina en el recientemente inaugurado Reliant Stadium, donde precisamente el próximo día 4 de febrero se realizará el Superbowl, y llegaban a un partido que en teoría iba a ser de trámite.

No había dudas de que los bicampeones del Superbowl eran favoritos para ampliar a 22 el número de victorias consecutivas en una racha extraordinaria que había comenzado un año antes, en octubre del 2003. La razón para ser tan evidentemente favoritos era que enfrente, habiendo tomado el lugar del lesionado Tommy Maddox, aparecía el novato Ben Roethlisberger como líder ofensivo de los Acereros, quienes a su vez, venían de una decepcionante temporada de sólo seis victorias y 10 derrotas. Y la temporada que seguía calentando tenía a los Steelers aún en ciernes de un gran año. Pero el Big Ben apenas había obtenido sus primeras cuatro victorias profesionales.

Contra todo pronóstico, la defensiva de los Acereros atacó a Brady y a la ofensiva de los Patriotas forzando múltiples errores, entre ellos una intercepción del pasador de Nueva Inglaterra que fue regresada para anotación por Deshea Towsend para anotación y que contribuyó para poner 21-3 los cartones en el primer cuarto.

Al final del día, Pittsburgh derrotó de forma humillante a los campeones defensores del Superbowl 34-20. Ese día nació a la fama Ben Roethlisberger quien se apropió de la titularidad de su equipo, y los llevó a conseguir una marca de 15-1, la mejor de su historia, superando la campaña de 1978 en que habían concluido 14-2 y se coronaron campeones ante los Rams.

TARDE O TEMPRANO. Esa victoria en Halloween le valió a Pittsburgh la ventaja de jugar en casa, si llegaban, al Juego de Campeonato de la Conferencia Americana, al que finalmente si accedieron derrotando en el playoff divisional a los Jets.

Pero Brady y Bellichick, obsesivos en su búsqueda de la perfección, se abrieron paso en la postemporada humillando a los Potros de Indianápolis y Peyton Manning para llegar a un  duelo por el orgullo que les había sido mancillado. Los Patriotas arrasaron con los Acereros en el Heinz Field, interceptando en tres ocasiones al pasador de Pittsburgh, cortándoles a su vez una racha de 15 victorias consecutivas e imponiendo al Big Ben la primera derrota de su carrera, con lo que avanzaron a su tercer Superbowl en cuatro años.

Sin embargo, a partir de ese 23 de enero de 2005, y aunque los Acereros avanzaron con paso firme para ganar dos Superbowls, uno al año siguiente en Enero del 2006 y otro cuatro años más tarde, la rivalidad que sostuvo Brady con Peyton Manning no dio paso a que Acereros y Patriotas vivieran secuelas de aquel duelo. Nueva Inglaterra ha sido un contendiente perene y Pittsburgh incluso regresó al Superbowl hace 5 años ante los Empacadores aunque lo perdió, y siendo los personajes que son, Roethlisberger y Brady no fueron, en sí, grandes rivales.

CAMINOS SEPARADOS… Brady y Manning se enfrascaron en cambio en la que ha sido quizá, la más poderosa rivalidad de la historia de la NFL, incluso encima de aquella en que podría citarse a Terry Bradshaw y Roger Staubach en los 70 con Acereros y Cowboys. A la luz de los hechos, ciertamente Tom ganó 4 anillos de Superbowl y se mantiene en la lucha, pero Manning fue al Superbowl para coronarse en dos ocasiones en las que venció en el Juego de Campeonato a los Patriotas y eso le puso combustible suficiente a la rivalidad.

La mezcla de nombres indica que la Conferencia Americana ha estado representada los últimos 14 años en 13 ocasiones por Brady, Manning o Roethlisberger, siendo Joe Flacco el único intruso en la intimidad de ese dominio con sus Cuervos de Baltimore en Nueva Orleans hace unos años. Más aún, Tom y Ben han ganado seis Superbowls en las nueve apariciones que suman de manera conjunta, pero entre ellos sólo ha habido ocho partidos, obviamente Brady tiene la ventaja 6-2, como la tiene contra cualquier rival de la NFL, de ahora y de antes.

Unos meses después de aquel duelo en el Heinz Field, ambos equipos clasificaron a la postemporada de nuevo en el 2005, sólo que mientras los Acereros fueron los gigantes del camino hasta el Superbowl con su boleto de comodines, los Patriotas fueron eliminados muy pronto por los Broncos de Denver. Probablemente, hace 12 años fue cuando sus caminos se separaron, quizá por eso el domingo, dos gigantes de la NFL tengan el último chance de prender, por el tiempo que les reste en el emparrillado, el fuego de una rivalidad que nunca sucedió, pero que nos hubiera encantado vivir.

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