Cerca de siete bandas se disputan la Riviera Maya | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 09 de Marzo, 2017

Cerca de siete bandas se disputan la Riviera Maya

El crimen organizado ha puesto en jaque al paraíso maya y movilizado a la policía.

Al menos siete grupos de la delincuencia organizada se disputan el territorio de la Riviera Maya, de acuerdo con diversas investigaciones de la Fiscalía General de Quintana Roo.

Se trata de Los Zetas, el Cártel del Golfo, Los Pelones, Cártel de Jalisco Nueva Generación, Los Chapulines, Los Combos y Doña Lety… Este último, también identificado como el Cártel de Cancún, es uno de los más poderosos y está arropado por la figura emblemática del viejo Clemente Soto Peña —quien hace décadas comenzó como operador del cártel de los Carrillo Fuentes o de Juárez—, pero sobre todo es comandado por una ex policía federal de nombre Leticia Rodríguez Lara, a quien ayer se buscó ejecutar en las instalaciones de la Fiscalía tras desatarse la versión de que había sido detenida.

Es tal el poderío en la región de esta organización que en semanas recientes ex integrantes de células adversarias como zetas, golfos y pelones se aliaron para enfrentarla bajo el nombre de Los Combos. También se han sumado al frente opositor ex reos y sicarios provenientes de Tamaulipas, Tabasco, y en especial de Veracruz.

La persona ejecutada —de manera directa— en el Blue Parrot fue Rafael Antonio Peñaloza Vega, originario de Veracruz. Y es una de las líneas de investigación explorada por la Fiscalía.

Así, la pugna principal por el control de la plaza es protagonizada por Los Combos y el Cártel de Cancún.

La cartera delictiva incluye extorsiones, cobros de piso y narcomenudeo en discotecas, bares, centros nocturnos, casas de cita, moteles, asociaciones de taxis —oficiales y piratas— y hasta cafés internet donde se ofrecen servicios sexuales, los cuales han proliferado en los últimos tiempos.

El territorio en discordia abarca la zona hotelera de Cancún y otras áreas del puerto Benito Juárez, la localidad de Alfredo V. Bonfil, Puerto Morelos, Xel-Ha, Isla Mujeres, Cozumel, Tulum y el municipio de Solidaridad, donde se ubica Playa del Carmen.

Conforme a los datos de la Fiscalía, los grupos delincuenciales se han fragmentado en diversas células, por lo cual la radiografía del narco en la zona es confusa: en las ejecuciones investigadas se han descubierto modos de operación similares y coincidencia en el calibre de armas utilizadas, por lo cual es visible un reacomodo criminal. 

Leticia Rodríguez Lara también es identificada con el sobrenombre de La 40. Estuvo adscrita a la delegación de la PGR en Quintana Roo durante la década pasada. Opera en la Riviera al menos desde 2013, aunque su nombre comenzó a circular a raíz de las declaraciones cibernéticas de un taxista que le servía en tareas de protección y distribución, en agosto de 2015, y quien fue encontrado muerto días después. El interrogatorio y muerte fue adjudicada al Cártel del Golfo.

Sus aliados más cercanos son su pareja Rafael Zocsi, su hijo Rafael Zoczi Rodríguez, alias El Dobber, y su hermano Víctor Luis Rodríguez Lara, alias El Tío. La camarilla es protegida por redes policiales a nivel local.

Durante las últimas semanas de diciembre y las primeras de enero arreciaron los asesinatos entre miembros del Cártel de Cancún o Doña Lety y Los Combos.

Antes de lo ocurrido en Playa del Carmen, sicarios de Los Combos ejecutaron a dos vendedores de droga de las discotecas Bar Congo y Mandala, ubicadas en plena zona hotelera de Cancún. También hubo muertos en los bares La Oficina y Xtabay. Y tiroteos en dos casas de citas.

Otros establecimientos bajo la sombra del narcomenudeo son los bares El Dazan y El Dadi ‘O. A la par, ha quedado acreditada la repartición de droga en taxis al servicio de uno u otro cártel.

El narcomenudeo —a menor precio que en bares y discotecas— ha alcanzado además tiendas de conveniencia, recepciones de hoteles de mediana categoría, puestos de tacos y carritos de hamburguesas o hot dogs.

BRAZOS. Los Pelones, brazo armado del Cártel de Sinaloa, es una más de las bandas en pelea por territorio y mercado. Se caracteriza por su crueldad, por marcar una “P” con arma blanca en los cuerpos de sus adversarios ejecutados y por vengarse mediante actos violentos en contra de las familias de “los traidores”. Uno de sus giros primordiales es la venta de droga en los moteles de la región. Tres de sus sectores más fuertes son: Petén, Ruta 4 y Paraíso Maya. 

La apertura de diversas averiguaciones previas como la 244/2014, 332/2015 y 413/2016 —en la Fiscalía Especializada en Atención al Narcomenudeo— han detallado la actuación de distribuidores o vendedores de droga independientes, quienes no pertenecen de manera oficial a ningún cártel y compran los narcóticos al mejor postor. Se les conoce como Chapulines… El incremento de éstos ha derivado en que los grupos de la delincuencia organizada en disputa busquen sumarlos a sus filas —“alinearlos” o reclutarlos de manera obligada—, lo cual ha desatado levantones y matanzas.

Se ha detectado que algunos Chapulines son ex policías municipales o ministeriales.

El cártel de Los Zetas también se ha fraccionado. Incluso se ha revelado la confrontación entre zetas de nueva generación y zetas de la vieja escuela como José Manuel Figueroa Martínez, alías El Fayo, quien ayer se adjudicó el ataque en el Blue Parrot por medio de narcomantas.

El Fayo había sido detenido por el Ejército el 8 de mayo de 2009. Aunque Crónica buscó corroborar si seguía en prisión, ninguna autoridad del orden federal pudo confirmarlo.

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