La Esquina

La tragedia golpeó dos veces. Primero, cuando el escolar disparó sobre su maestra y compañeros y contra sí mismo. Después, cuando se difundieron el video de los hechos y fotos que provocan repugnancia. Lo primero puede ser síntoma de un grave desequilibrio individual. Lo segundo, de una sociedad abierta al morbo y, sobre todo, a la ganancia fácil por encima de cualquier otro valor. Y eso es todavía más preocupante.

 

Imprimir

Comentarios