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Pekín pide a Trump en víspera de su investidura que EU y China sean amigos

El Gobierno chino consideró hoy que China y Estados Unidos "deben ser amigos" en la víspera de la investidura de Donald Trump, quien se convertirá mañana en presidente de la primera potencia mundial.

"Debemos ser amigos y socios y no competidores y enemigos. Deberíamos mantener nuestro compromiso para aumentar la cooperación y los beneficios", dijo hoy la portavoz del Ministerio de Exteriores Hua Chunying, al ser preguntada por la marcha de Barack Obama y la entrada del republicano Donald Trump en la Casa Blanca.

Hua consideró muy positiva la relación que Obama y el presidente chino, Xi Jinping, han logrado construir en estos años, gracias a la cual -destacó- se consiguieron mejoras tanto para la relación entre ambos países como para el resto del mundo, como el pacto nuclear iraní.

"Cuando China y EEUU trabajamos juntos, podemos conseguir mucho", recordó Hua a un día de que Donald Trump, que ha criticado duramente al país asiático, tome las riendas de la política estadounidense.

Sobre el magnate, la portavoz aseguró que China está preparada para trabajar con Washington "bajo el principio de la no confrontación y el respeto mutuo".

"Es lógico que tengamos diferencias, pero deberíamos tratar de verlas desde el punto de vista del otro y dialogar desde el respeto", manifestó Hua tras las duras críticas recibidas por parte del equipo de Trump, quien ha asegurado que designará a China como un país manipulador de divisas cuando tome posesión del cargo.

La portavoz se mostró más dura al hablar de la relación de la Administración de Trump y Taiwán y, como ya hizo en días anteriores, volvió a advertir de que Pekín se opone a "cualquier intercambio oficial" entre la isla y Washington.

Taiwán fue un punto de fricción entre China y Trump después de que el magnate ganara las elecciones el pasado noviembre y aceptara una llamada de la presidenta taiwanesa, Tsai Ing-wen, el primer contacto a alto nivel entre EEUU y la isla en 40 años.

Lejos de retractarse, Trump ha dejado entrever que podría utilizar Taiwán como arma de negociación comercial con China.

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